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Publicado: domingo, 11 febrero, 2018

“El gobierno de Dénia y nuestros técnicos trabajan con todo el rigor para que el Plan General no genere indemnizaciones”

ENTREVISTA

MARÍA JOSÉ SALVADOR, consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio

 

  • La responsable autonómica resalta la principal inversión de la Generalitat en la comarca (los más de 120 millones de la Línea 9 del TRAM), las carencias en comunicaciones, la situación de los puertos de Dénia y Xàbia o la controversia sobre el urbanismo de Calp
  • “Estamos volcando la inversión ferroviaria del Consell en la Línea 9 del TRAM, en detrimento incluso del Metro de València”
  • “La inclusión de la primera fase del Gandia-Dénia en el Plan de Cercanías de Fomento no supone un cheque en blanco al ministerio; vamos a estar expectantes para que se presupueste y se ejecute”
  • “Queremos la AP-7 libre y gratuita y se lo vamos a exigir al ministerio para que los ciudadanos de la Marina puedan estar conectados de manera digna y de calidad”

Son las 12 del mediodía, la hora pactada para la entrevista, cuando la consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio sale a la puerta de su despacho a recibirnos. Saluda y nos invita a entrar. Ya dentro, en lo más alto de una de las cuatro torres de la Ciudad Administativa de València, y una vez sentados a la mesa, le explicamos a María José Salvador cómo hemos necesitado cerca de dos horas para llegar en vehículo privado hasta allí desde una ciudad, Dénia, situada apenas a un centenar de kilómetros. Y que intentar hacerlo en transporte público es toda una aventura, cuando no directamente una odisea.

Como consellera de Vertebración del Territorio, entenderá que le pregunte por qué, ¿no?

Efectivamente, el hecho que relata es el que vive mucha gente cada día, que cuando sale especialmente de Dénia o de otro municipio de la Marina, tiene que optar por pagar el peaje de la AP-7 o asumir ir por la N-332 con lo que eso supone, o ir en autobús con lo que eso en estos momentos también supone. Nosotros, en el ámbito de lo que son nuestras competencias, trabajamos en la reordenación del mapa concesional de autobús interurbano para mejorar la conectividad de las personas en todo el territorio. Cuando llegamos al gobierno teníamos todas estas concesiones prácticamente caducadas y estamos funcionando a base de prórrogas, lo cual perjudica a la calidad del servicio. Hemos tenido reuniones por comarcas, con los alcaldes y alcaldesas, para conocer las demandas y las reivindicaciones, y en breve sacaremos a información pública ese anteproyecto. Eso es lo que nos corresponde a nosotros. Y, por otra parte, nos corresponde también reivindicar al ministerio lo que es de su competencia y que afecta a nuestro territorio. En este caso, la necesaria liberación de la AP-7. El 31 de diciembre de 2019 acaba la concesión y queremos que no haya más prórrogas, la queremos libre y gratuita, lo cual daría una solución a los ciudadanos de las comarcas de la Marina a fin de estar conectados de una manera digna y de calidad. Y en materia ferroviaria, por un lado la necesaria conexión que se tiene que producir a través del Tren de la Costa; y, por otro, la conectividad entre las tres capitales de provincia, como tienen otras comunidades autónomas: hoy en día no podemos hacer el trayecto Castelló-València-Alicante y viceversa en condiciones de tiempo y velocidad razonables.

Relacionado con eso, ¿por qué es más fácil ir a Madrid que comunicarse entre los valencianos?

Eso es algo que venimos denunciando desde el minuto cero: esa concepción radial que tienen el Ministerio de Fomento y el Gobierno de España de las conexiones ferroviarias, según la cual tenemos que estar todos muy bien conectados con Madrid, lo cual está bien, pero después tenemos unas deficiencias muy graves de conexión dentro de un mismo territorio, en este caso la Comunitat Valenciana, y que especialmente se sufre en las comarcas de la Marina.

Aunque sea competencia ministerial, hemos visto que la Generalitat ha conseguido finalmente incluir en el Plan de Cercanías de Fomento la primera fase del Gandia-Dénia. ¿Algo sí puede hacer el Consell, no?

Cuando llegamos al gobierno teníamos una serie de convenios, todos incumplidos. Desde el primer momento le planteamos al ministerio que lo que eran competencias estatales, el Gobierno de España y Fomento tenían que asumir su financiación y su ejecución. Nosotros hemos llegado al gobierno con una deuda de más de 42.000 millones de euros, con un modelo de infrafinanciación que perdudica los intereses valencianos, que hace que tengamos ya muchas dificultades para mantener lo que que son las infraestructuras propias, viarias y ferroviarias. Por tanto, el ministerio tiene que invertir lo que corresponde. Representamos el 10% del PIB y de población, y necesitamos que las inversiones sean razonables y contextualizadas en lo que representamos desde el punto de vista de la población.

“La infrafinanciación de la Comunitat hace que ya tengamos muchas dificultades para mantener las infraestructuras propias, viarias y ferroviarias”

El Tren de la Costa es una competencia del Estado, que la tiene que financiar del primero al último céntimo. Nosotros ahí hemos presionado mucho en el Plan de Cercanías que anunció el ministro de Fomento, para que tuviera una mirada sensible al territorio valenciano, e hicimos una petición, consensuada además con los alcaldes, de que al menos figurara en presupuesto esa primera fase del Tren de la Costa, de Gandia a Oliva, y después que se acometiera la segunda fase. Por tanto, la parte positiva es que se han incorporado esa primera fase, pero eso no significa un cheque en blanco. Vamos a estar expectantes para que ese Plan de Cercanías tenga dotación presupuestaria y que, efectivamente, se cumpla y no sea otro brindis al sol como los incumplimientos a los que desgraciadamente nos tiene acostumbrados el Ministerio de Fomento.

Los municipios han reclamado que ese proyecto sirva realmente para vertebrar, desde una concepción de tren de cercanías y no tanto un tren rápido Valencia-Gandia-Dénia-Benidorm-Alicante. ¿Comparten esa idea en su conselleria?

Conocemos lo que plantean los alcaldes y alcaldesas y, efectivamente, tiene que ser la mejor solución para vertebrar el territorio y que conecte mejor a las personas. Se han hecho alegaciones, tanto por parte de la conselleria como de los ayuntamientos, y se tendrá que ver cuál es la mejor fórmula. Pero que sea, pues eso es lo que todos deseamos al final.

Respecto a la AP-7, el Gobierno central se ha cansado de decir que no prorrogará la concesión. ¿No se fían?

Como desgraciadamente, el Ministerio de Fomento y el Gobierno de Rajoy a lo que nos tiene acostumbrados aquí es a los incumplimientos, nosotros vamos a estar vigilantes. En estos momentos, la gratuidad de la futura AP-7 no ha estado explicitada ni por el ministro de Fomento ni por el presidente del Gobierno. Por tanto, vamos a mantener esa reivindicación. Ya hemos hecho reuniones con los alcaldes y alcaldesas afectados, y nuestra voz es unánime y consensuada para mantener la posición y reivindicarla, y esperamos que se haga realidad. Pero en estos momentos no tenemos un posicionamiento claro de Fomento.

“La voz de los alcaldes y alcaldesas y la Generalitat es unánime para reivindicar al ministerio que la autopista AP-7 gratuita se haga realidad”

Pasemos a lo que sí es competencia de Generalitat. ¿Era necesario cortar el servicio de trenes entre Dénia y Calp?

Estrictamente necesario. Se hicieron auscultaciones en la vía y se recomendaba, por su estado de degradación, reducir la velocidad para que el trayecto pudiera ser seguro. Suponía que el tren tenía que ir a menos de 40 km/h, por lo que no valía la pena mantener el servicio en marcha. Eso también permite hacer las obras más rápido y dar alternativamente un servicio de autobús. Siempre hemos apostado por la Línea 9 y queremos que sea una línea de calidad, precisamente por las carencias de comunicación y conectividad que tienen las comarcas de la Marina. Cuando llegamos al gobierno estaba abandonada por la anterior consellera y por los anteriores gobiernos del Partido Popular; estaba abocada a ser cerrada. Ahora estamos volcando prácticamente casi todos los recursos en ella; la mayor inversión ferroviaria que está haciendo este gobierno es en esta Línea 9 en detrimento, por ejemplo, del Metro de València.

Las obras de la Línea 9 del tren, a su paso por Benissa.

Estamos haciendo una inversión importantístima, con más de 120 millones de euros en total: no sólo la inversión en modenización de la línea, sino también en la reforma y rehabilitación de las estaciones, y los 43 millones para la adquisición de las nuevas unidades. Al final, esta será una línea ejemplar desde el punto de vista de su modernización, y también en materia de accesibilidad. En ese sentido, estamos contentos, porque no pensamos en la demanda efectiva y en los usuarios que en este momento tiene esa línea, porque eso a lo mejor nos llevaría a tomar otras decisiones. Lo que estamos pensando, en cambio, es en que si la línea está en condiciones, da un buen servicio y es de calidad, también se incrementará el número de usuarios, que podrán ir por una línea segura. Además es una línea que no sólo ayuda a vertebrar el territorio, sino que tiene un potencial turístico importantísimo, y ese caudal lo tenemos que aprovechar.

¿En aquella decisión pesó el accidente de la Línea 1 del Metro de València?

En absoluto. Fue una decisión razonable y lógica, para conseguir un servicio de calidad, tras detectar el estado de la línia motivado por la falta de inversión en años previos. Además, en la Línea 9 también son importantes las obras de tranviarización de Dénia. Desde el punto de vista urbanístico y ferroviario, integrar efectivamente el tren en la trama urbana de un municipio, que no sea una barrera, rompe con una demanda histórica del municipio que estaba partido en dos. Esas obras son un complemento fantástico para un municipio como Dénia, con el atractivo turístico que tiene.

¿Mantiene el compromiso de reabrir la línea en 2019?

Estamos ahora en las obras Calp-Teulada, que finalizarán a finales de 2018 y podremos poner ese tramo en servicio a principios de 2019. Estamos ya redactando los proyectos del tramo Teulada-Gata-Dénia para ir simultáneamente, de modo que nada más acabemos una cosa empezar la otra. Por tanto, mantenemos la previsión de finalización en el año 2019.

Varios municipios de la Marina Alta están en plena elaboración de sus planes generales. Xàbia, Benissa,… pero especialmente controvertido es siempre el de Dénia, una ciudad que hace 46 años que no consigue dotarse de un planeamiento durarero. ¿Será esta la legislatura del Plan General?

Tengo toda la confianza en que lo será. Hay un trabajo previo intenso que se ha producido en el ámbito técnico entre la conselleria y el ayuntamiento. Ahora hay un proceso de información pública y ahí son importantes el engranaje y las sinergias para garantizar la seguridad jurídica, que es el objetivo principal. Creo que el alcalde y el gobierno de Dénia están haciendo una buena tarea, y nosotros vamos a seguir en esa labor de coordinación para que efectivamente Dénia, después de tantos años, pueda tener un plan general aprobado que no sea recurrido y tumbado en los tribunales.

El ayuntamiento le ha pedido que agilicen todo lo posible los informes sectoriales…

Las tramitaciones administrativas siempre son costosas. Aquí tenemos muchos planes generales que están en tramitación y una acumulación de trabajo importante en la Dirección General de Urbanismo, pero efectivamente ya está habiendo coordinación y le vamos a dar la máxima prioridad, sobre todo porque Dénia tiene la singularidad de llevar más de 40 años en esta situación.

“Vamos a dar la máxima prioridad al Plan General de Dénia”

Cuando recalcaba que la seguridad jurídica del Plan General Estructural de Dénia es “el objetivo principal”, ¿era un mensaje dirigido a las voces que alertan del riesgo de hacer frente a indemnizaciones millonarias?

Tanto el alcalde como el equipo de gobierno de Dénia están trabajando con todo el rigor con los equipos que están redactando este plan general, para dar toda la seguridad jurídica y evitar la responsabilidad patrimonial. A nosotros también nos ha pasado: en el Pativel, por ejemplo, también se alertaba de que iba a haber grandes responsabilidades patrimoniales. Ese ruido de fondo siempre se produce, pero confío absolutamente en el alcalde y en el equipo de gobierno y en la supervisión que al final se acabará haciendo con los técnicos y los equipos de la conselleria, y de las consellerias que al final están implicadas en la supervisión y finalización de tramitación de cualquier planeamiento de estas dimensiones.

Después de todo lo visto tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, ¿corremos el riesgo de volver a caer en los mismos errores?

Precisamente hemos tomado todas las medidas que están a nuestro alcance para evitar que se vuelva a producir, y eso significa que se han tomado decisiones como, por ejemplo, hacer vinculante la Estrategia Territorial Valenciana, iniciar la tramitación y aprobación en breve del Pativel para proteger la costa… eso al final es urbanismo sostenible y delimitar crecimientos. También el inicio de la tramitación de los PAT metropolitanos (Castellón, Valencia y Alicante-Elx), y ya tenemos una petición de las Comarcas Centrales para hacer el suyo. Asimismo, está ya en el Consell Jurídic Consultiu la modificación de la Lotup en más de 100 artículos. En definitiva, creo que se están poniendo en marcha todos los mecanismos que tenemos en nuestra mano para evitarlo: el planeamiento supramunicipal, definir los crecimientos y los usos del suelo de los municipios. Por otra parte, en los comisiones territoriales de Urbanismo se ha evitado la recalificación de suelo, incluso en muchos casos a petición de los propios ayuntamientos, que también han visto que después de muchos años iban PAI y desarrollos en sus municipios que no se han producido y que ya no se van a producir. También ha habido una renuncia en ese sentido.

Pero es perfectamente conciliable el planeamiento desde la óptica de lo público y el interés general con la actividad de la construcción…

Efectivamente. No vamos a prohibir ningún crecimiento, sino que se van a delimitar y hay que hablar de urbanismo sostenible. Construir no es una cosa negativa, se ha de hacer bien y se ha de ver siempre con el objetivo y la mirada puestos en garantizar suficiente vivienda para las personas que se quieran emancipar, y eso está garantizado; al mismo tiempo hay que preservar una serie de activos territoriales, culturales y patrimoniales que tenemos en el territorio, cosa que no se ha hecho hasta ahora.

¿La rehabilitación o la promoción del alquiler son las alternativas?

Tras la burbuja inmobiliaria y el gran stock de vivienda vacía que tenemos en la Comunitat Valenciana, y por una cuestión también de convicción y de modelo, apostamos claramente por la rehabilitación y la regeneración urbana. La inversión en rehabilitación tuvo un impacto económico de 50 millones de euros en el año 2017. Ahí tenemos que contar los 37,7 millones de las líneas presupuestarias destinadas a rehabilitación, más los 3 millones del plan Renhata de reforma de cocinas, baños y accesibilidad, que ha tenido un impacto de 12 millones de euros. Eso significa que hay parte de inversión, pero después hay un efecto multiplicador. Damos una ayuda para que alguien se reforme una cocina o un baño, o haga su vivienda accesible, y al tiempo hay una inversión de una serie de personas y familias que invierten en esa reforma, lo que hace que esos 3 millones se conviertan en 12. Ahora vamos a invertir 5,5 en crédito ampliable para 2018. Nosotros hemos tenido muy claro desde el minuto cero que íbamos a actuar sobre la ciudad consolidada, y también hay un acompañamiento del sector en esta necesidad, sin renunciar a los crecimientos que se tengan que producir, porque tanto en el Pativel como en los PAT metropolitanos sí se plantean crecimientos, pero dentro de un marco de razonabilidad.

Hablando de razonabilidad, le quería preguntar por el controvertido urbanismo que resurge en Calp. El alcalde, César Sánchez, le ha acusado de invadir las competencias municipales por los requerimientos remitidos al ayuntamiento en relación a las licencias de varias torres hoteleras…

El hotel Suitopia, en Calp.

En absoluto hemos invadido las competencias municipales. Lo que estamos haciendo es ejerciendo y poniendo en práctica las competencias autonómicas de supervisar que efectivamente se cumple la normativa y la legalidad vigente. Nosotros, respecto al edificio del hotel Suitopia que ya se ha construido, recibimos una denuncia de los grupos municipales en la oposición en Calp, y hemos activado los mecanismos que tiene esta conselleria y la administración autonómica, porque parece ser que se ha producido un crecimiento de un 20% superior al 20% que se permite por la ley. Por tanto, hemos requerido que se nos facilite toda la documentación de cómo se dio esa licencia, para poder revisar si efectivamente se ha cumplido o no la normativa vigente, porque eso es competencia autonómica blanco sobre negro.

Sobre las torres hoteleras de Calp: “No invadimos las competencias municipales, sino que las ejercemos para supervisar que efectivamente [con las licencias otorgadas] se cumple la normativa”

Por otra parte, por prensa vimos que hay una intencionalidad de construir otras dos torres en Calp, y hemos solicitado una información previa de cómo se ha conseguido esa licencia. Eso está dentro de nuestras competencias, absolutísimamente, y por tanto lo que hacemos es ejercerlas.

Hablemos de puertos. Comenzando por el de Dénia, ¿va a tener voz la ciudad en las decisiones, como lleva años pidiendo el ayuntamiento?

Eso lo tenemos claro y, de hecho, hemos activado las comisiones puerto-ciudad. La primera que se puso en marcha en toda la Comunitat fue precisamente la de Dénia, en julio del año pasado. Hay que crear un espacio de diálogo, pues no es posible que no haya interlocución ni fluidez informativa entre la administración municipal y la autonómica, aunque el puerto sea competencia del gobierno valenciano. Porque el puerto está en Dénia y el ayuntamiento efectivamente tiene que estar presente en las decisiones que se toman al respecto. Lo mismo se está haciendo en otros puertos, como el de Xàbia, porque muchas veces son ciudades que viven de cara al puerto, con una distancia física corta pero con una distancia incluso abismal desde el punto de vista psicológico. Queremos revertir eso.

Otro reproche histórico a la administración autonómica en relación al puerto de Dénia: La Generalitat nunca ha invertido en él más que una mínima parte de lo que ingresa del propio puerto.

Efectivamente, el de Dénia es uno de los puertos más competitivos que tenemos en el territorio, pero tenemos 34 puertos más que dependen de la Generalitat y el sistema funciona de la siguiente manera: no se revierte lo que se ingresa en cada puerto, porque entonces habría puertos en los que no invertiríamos nada porque no son competitivos en ese momento. Se tiene que invertir en función de las necesidades. A veces hay situaciones climatológicas que afectan a ciertos puertos y se tiene que producir una inversión puntual para reparar, y por otra parte hay situaciones de puertos que no generan muchos ingresos y que necesitan que se invierta. El sistema funciona sobre los principios de caja única, de solidaridad y de ir invirtiendo donde sea necesario. Con los que generan más ingresos por los que generan menos, y sobre todo intentando hacer inversiones para, de alguna manera, equilibrar las necesidades de cada puerto de la Comunitat.

¿Está previsto abordar algún día la tarea pendiente de un plan integral del puerto de Dénia, que ordene los usos y los espacios?

Ahora hay una serie de usos que están pendientes de definir que precisamente se tienen que abordar en el proyecto del frente portuario que estamos redactando a fin de ordenar toda esa franja, que tiene un atractivo y un potencial desde el punto de vista turístico también muy importante. Porque es cierto que si no hay un proyecto de esas características, si no están los usos definidos, al final acabamos teniendo una especie de Frankenstein de espacios que tienen usos que a lo mejor no son compatibles entre sí, y que no ayudan a un puerto como el de Dénia. Hay que definir qué modelo de puerto queremos y acabaremos definiéndolo en esos proyectos.

Pasemos al puerto de Xàbia. Existía un proyecto en tramitación desde la pasada legislatura para ordenar el dique de Levante creando amarres deportivos. El año pasado, los pescadores alertaron de estar recibiendo ofertas de las empresas que concurrían para comprarles su espacio en ese dique. El ayuntamiento pidió que se garantizara la continuidad del muelle pesquero, pero nada se ha vuelto a saber. ¿Sigue adelante ese proyecto?

No es un proyecto del actual gobierno, sino del anterior, del Partido Popular, que no tiene ningún interés para nosotros. No nos planteamos los puertos como un espacio para especular, sino de otra manera. Y de ahí mi mensaje para tranquilizar a los pescadores que operan en el puerto de Xàbia: no estamos por la labor de hacer ningún tipo de ampliación del dique de Levante con unos planteamientos que no compartimos.

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