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Publicado: viernes, 1 diciembre, 2017

Un pegolino, embajador de la ciencia en Londres

  • Jose Torres es uno de los diez españoles seleccionados para la segunda edición del programa Embajadores por la Ciencia
  • “En España no se aprecia la ciencia. No hay un comité científico que esté apoyando las iniciativas que se tienen en el país. Mientras que aquí en Reino Unido hay todo un seguido de científicos que acompañan a los diplomáticos y les dan consejos”
  • “Un compañero me llama Revilla porque dice que allá donde voy promociono mi tierra”

José Torres junto a su ‘pareja diplomática’, María Cruz-Guzmán Flores, primera consejera de la Embajada de España en Londres.

Tiene 30 años y ya es embajador de la ciencia en Londres. No literalmente, aunque sí se podría decir que se ha hecho un hueco en su campo: la neurociencia. Jose Torres, natural de Pego, es uno de los diez españoles seleccionados para la segunda edición de Embajadores por la Ciencia, un programa organizado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y la Oficina para Asuntos Culturales y Científicos de la Embajada de España en Londres, con la colaboración de la Sociedad de Científicos Españoles en el Reino Unido (SRUK/CERU).

Que los científicos entiendan el trabajo de los diplomáticos y los diplomáticos hagan lo mismo con el trabajo de los científicos. Ese es el objetivo principal del programa enmarcado dentro de los ejes de actuación de la FECYT sobre el fomento de la cultura científica y la divulgación, y del apoyo a la internacionalización de la ciencia española.

“Me apunté un poco por curiosidad y por tener otras habilidades como saber comunicar la ciencia. Cada vez es más importante y cada vez se valora más”, explica el científico pegolino, quien dice no haberse arrepentido de su elección. “Es todo muy interesante, sobre todo los seminarios para aprender en qué consiste la diplomacia. Un error muy común es que la confundimos con la política. Son complementarias pero no son lo mismo”, remarca.

El programa dio comienzo a finales de septiembre con unas jornadas iniciales en la Embajada de España en Londres, en las que estuvo el embajador y otros invitados. Y la pasada semana, la ‘pareja diplomática’ de Jose Torres, María Cruz-Guzmán Flores, primera consejera de la Embajada de España en Londres, fue a visitarlo a su puesto de trabajo. Próximamente se hará a la inversa. Será el turno de Jose, quien visitará a la primera consejera en la Embajada para vivir un día entero como diplomático.

Reino Unido pone las infraestructuras y España los cerebros

La diplomática María Cruz-Guzmán ejerciendo de científica.

“En el Estado Español no se aprecia la ciencia. No hay un comité científico que esté apoyando las iniciativas que se tienen en el país. Mientras que aquí en Inglaterra concretamente hay todo un seguido de científicos que acompañan a los diplomáticos, les dan consejos y les explican un poco en qué consisten las cosas”, afirma el pegolino Jose Torres.

España tiene mucho que aprender en materia científica de países como Reino Unido, y es por ello que este proyecto nace allí como experiencia piloto con el objetivo de extenderlo a otras delegaciones diplomáticas e incluso al Congreso de los Diputados en nuestro país.

Reino Unido pone las infraestructuras y España sus científicos. “El Estado quiere usar la ciencia como un arma diplomática, para vender un poco la Marca España”. Y es que la hay, pero todos los cerebros, al menos en el campo de la ciencia, acaban yéndose a otros países con más oportunidades. Jose ha encontrado la suya en Londres, una ciudad en la que, junto Estados Unidos y Alemania, hay precisamente personal científico especializado en las embajadas.

“Acciones como estas están pensadas para que los diplomáticos tengan más visión científica y así, cuando apliquen políticas o acciones diplomáticas relacionadas con la ciencia, serán mucho más acertadas porque tendrán el conocimiento básico”, apunta Torres. Además, el programa, por supuesto, tiene su feedbak: “Que nosotros los científicos entendamos un poco más la diplomacia científica para que nuestras acciones sean más beneficiosas para la ciudadanía”.

De Valencia a Oxdord, de vuelta a Barcelona y… al fin Londres

Jose Torres se licenció en Biología por la Universitat de València el año 2010. Durante sus estudios se interesó por la neurociencia y, cuando tuvo la oportunidad, salió a probar si de verdad era lo suyo. Ese mismo año obtuvo la beca Leonardo Da Vinci para hacer prácticas de empresa en un laboratorio de Oxford. “Allí fue donde tuve la primera experiencia de laboratorio internacional y donde me di cuenta de que realmente quería hacer carrera en la investigación, en el campo de la neurociencia”, cuenta.

Acto de bienvenida del Programa ‘Embajadores para la ciencia’.

Después de la experiencia práctica, volvió a España en 2011 para seguir sus estudios en la Univesitat Autònoma de Barcelona, donde hizo el máster en neurociencia. Aquí buscó oportunidades para hacer el doctorado a continuación, pero las ofertas no eran especialmente interesantes y las becas más bien escasas.

Y en 2013, meses después de acabar el máster y no encontrar nada, consiguió una entrevista en el Imperial College de Londres. “Envié una solicitud y contactaron conmigo para hacer una entrevista por Skype. Les gustó y me contrataron. Me fui de cabeza hacia allá e hice el doctorado en una universidad con bastante prestigio”.

Para ello obtuvo una beca de tres años que no le fue suficiente. “El doctorado no lo pude acabar en ese período. De hecho, no conozco a nadie que lo haya hecho”. Y para poder seguir subsistiendo en Londres comenzó a trabajar en la Queen Mary University of London, donde aún hoy mantiene su puesto como investigador postdoctoral. “Empecé a ser investigador postdoctoral antes de ser doctor, y durante el primer año fue un poco caótico porque estaba en dos investigaciones completamente diferentes a la vez. Por las tardes y los fines de semana me iba corriendo a casa a acabar la tesis”.

Un pedacito de Pego en Londres

Jose Torres es un enamorado de su tierra. Tanto que llevó un pedacito de Pego a Londres. “Cuando vino María a mi laboratorio aproveché para regalarle un saco de arroz de Pego en agradecimiento a su visita”. Se lo dio, afirma, delante de mucha gente en un evento que se hizo con diferentes académicos. “Sirvió un poco para promocionar el arroz y Pego”. Y no debe ser el único gesto del pegolino en señal de admiración por su pueblo, porque, tal y como reseña, ya hay quien lo llama Revilla. “Un compañero me ha puesto el mote porque dice que allá donde voy promociono mi tierra”.

Momento en que Jose le entrega una bolsa de arroz de Pego a la primera consejera de la Embajada.

A su tierra sueña con volver algún día. “Pero no a cualquier precio”. Se imagina trabajando en València o Alacant, “haciendo investigación en mi propia lengua”. Pero a día de hoy, arguye, la cosa aún está bastante difícil. “Hay pocas oportunidades, pocas becas y poco dinero. El Estado Español se comprometió a invertir el 3% del PIB en investigación pero la realidad es que a día de hoy cada vez baja más. Ahora mismo está en un 1,2%”.

Además, afirma que España, a diferencia de otros países, no tiene una industria privada fuerte que invierta en investigación. “En el Reino Unido, a parte del dinero público que se invierte, que es más que en España, también hay una red de fundaciones que invierten en investigación”, sentencia.

Mostrando 2 Comentarios
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  1. Charo Escriva dice:

    Es un orgullo qe seas de Pego pues conozco a toda tu familia y deve de esta muy contentos te felicito ati y atodos los tuyos enora buena sige asi machote 😍😍😘😘😘

  2. CHARO PIERA MENGUAL dice:

    UN GRAN HONOR PARA EL PUEBLO DE PEGO, LA ENHORABUENA JOSE, PERO CUANTA RAZÓN LLEVAS, SOBRE
    LA ADMINISTRACIÓN ESPAÑOLA,
    HACEN FALTA PERSONAS COMO TU Y MARIA EN ELLA, FELICITACIONES A TU FAMILIA
    ESPERO, PODERSELAS DAR PERSONALMENTE, UN GRAN ABRAZO DE UNA PEGOLINA

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