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Publicado: lunes, 30 octubre, 2017

Historia de una carrera que puso a la comarca a la vanguardia del trail en la Comunitat Valenciana

  • La extrema prueba nacida en 1999 en Gata de Gorgos regresa el próximo 26 de noviembre en la que es ya su duodécima edición, pero lo hace en un mal momento para la disciplina

Muchas son las carreras que, a lo largo de los últimos años, están llenando las montañas y las sendas de la Marina Alta de corredores. El trail es una disciplina que, desde que aterrizó en la comarca, ha ido creciendo y creciendo hasta el punto de que ahora está en declive. Puede resultar paradójico, pero hay una realidad en la actualidad que hace pensar en lo mencionado: hay tal cantidad de carreras de este tipo en la comarca y en el resto del territorio valenciano que eso provoca que el número de participantes en cada una de ellas descienda. De los más de 400 corredores que disputaban las pruebas de la comarca en los primeros años se ha pasado a una situación en la que, en alguna de ellas participan no más de 100.

Sin embargo, en este caso cabe celebrar la parte bonita de la historia y cabe hablar del inicio de todo aquello, que fue hace ya 18 años, en 1999. Y es que, se debe hablar de como un humilde club excursionista de Gata de Gorgos consiguió poner a la Marina Alta a la vanguardia de las carreras de montaña en la Comunitat Valenciana. La Marató de Muntanya Marina Alta fue la prueba. Esta carrera, que se pensó como una prueba diferente y con la vista puesta en aprovechar las muchas y bonitas sendas de montaña que hay en la comarca, acabó convirtiéndose en el inicio de una forma de vida, en el inicio del trail en la comarca y puso a la Marina Alta en la élite de esta disciplina no solo en el territorio valenciano sino en el país. Fue la primera carrera por montaña que se hizo en la provincia de Alicante y una de las primeras en España.

La Marató de Muntanya consiguió, desde su primera edición, en el último año del siglo XX, poner a trabajar a las concejalías de deportes de diversos municipios con el único objetivo de realizar una prueba que, pese a su dureza, fue acogida con gran expectación. Cabe destacar el papel Gata, lugar donde se inició aquella primera edición y sede del Grup d’Espeleología Gatense (GEG), que ha sido el organismo encargado de organizar todas y cada una de las doce maratones de montaña. Pero no se puede olvidar el trabajo de localidades como Xaló, Llíber, Alcalalí, Murla, Vall de Laguar, Vall d’Ebo y Vall d’Alcalà. Y es que, por todas ellas paso la carrera de 42.200 metros en aquella primera edición.

La edición del 99 tuvo como subtítulo el de Valls de la Marina, y es que, la carrera pasó por todas las valles de la comarca. Pero tras ello, en el 2000, el recorrido cambió y de hecho, algo que caracteriza esta prueba es que siempre ha visto variado su transcurso. Aunque siempre ha tenido como punto común Gata (bien como punto de salida o bien como meta) la Marató de Muntanya ha pisado localidades como Calp, Dénia, Xàbia, Benissa, Senija o incluso algunas de otras comarcas como Altea.

Y ¿por qué se considera esta prueba como la madre de los trails en la comarca? En primer lugar, y como es obvio pensar, porqué fue la primera prueba de este tipo que se realizaba en los parajes ‘marineros’. Y en segundo lugar, y aún más importante, porqué esta carrera fue, en el año 2001, en su tercera edición, la primera prueba puntuable para la Copa de España de Carreras de Montaña, primer gran campeonato a nivel nacional de esta disciplina. La Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada pensó en ésta como la prueba perfecta para iniciar un circuito que acabaría, a lo largo de los años, consolidándose como el más importante del trail en el país.

Tres años después, en la cuarta edición de la Marató, la Federación de Deportes de Montaña y Escalada de la Comunitat Valenciana aprovechó la ocasión para organizar la segunda edición del Campeonato Autonómico de Carreras de Montaña. Esta, al contrario que la Copa de España, se basaba solo en una prueba y desde el ente autonómico aprovecharon la oportunidad de una carrera que estaba en auge y que llamaba la atención a expertos en trail de todo el país.

Fue la época dorada de esta prueba decana. Pero todo lo bueno acaba y esta etapa de oro acabó, paradójicamente, en 2006, cuando parecía estar en su mejor momento. De hecho, fue en esa última edición de su primera etapa cuando la Marató de Muntanya se convirtió, por primera vez, en prueba única del Campeonato de España de Carreras de Montaña. Esto es, la prueba más importante del país en esta disciplina, a la que acudieron los mejores atletas del trail nacional. Y tras ello, la oscuridad para la carrera. No se volvió a saber de ella hasta el año 2014.

Y ¿por qué la cancelaron si le iba tan bien? La causa fue el cambio en el seno la directiva del GEG. El hasta entonces presidente, Javier Mulet ‘El Mico’, dejó la directiva y los nuevos responsables no quisieron continuar con la organización de la carrera. Y así permaneció durante ocho años. En el año 2014 regresó y lo hizo por una causa triste a la par que bonita. En ese año falleció el fundador de la prueba, el antiguo presidente Javier Mulet y la directiva del club, que había vuelto a cambiar, decidió volver a hacer la carrera para hacerle un homenaje.

Desde entonces van tres ediciones más con una participación aceptable. Sin embargo, y en palabras de Xavi Mulet, uno de los actuales directivos, “probablemente esta sea la última edición” y el porqué no es otro que la proliferación de más y más pruebas de este tipo en la Comunitat, que hacen que al final la participación en cada una de ellas baje. Además, cabe destacar que una de las características de la Marató de Muntanya es su duro recorrido. Eso hace que no haya mucha gente capaz de participar. En el resto de trails de la comarca y la provincia quienes participan suelen ser corredores no especializados, corredores de asfalto. Estos, sin embargo, no están del todo preparados para correr la carrera de Gata por su dureza y eso la pone en peligro para futuras ediciones.

 

La XII edición será el próximo 26 de noviembre

Sin embargo, el presente es lo importante y este año, en aproximadamente un mes, se volverá a ver la gran serpiente de corredores por los parajes más idílicos de la Marina Alta. Los colores vivos que caracterizan a los corredores, con sus zapatillas especiales, recorrerán los 42 kilómetros de sendas, con sus subidas y bajadas para superarse a ellos mismos. Será, para ser exactos, el próximo domingo 26 de noviembre.

Gata de Gorgos será esta vez punto de salida y de llegada. Tras la salida, a las 8:00 horas de la mañana los corredores se acercarán a localidades como Senija, Llíber o Pedreguer. Así, a lo largo de los más de 40.000 metros, subirán a las cimas de Serrellars o de pequeñas montañas como el Tossal del Moro, el Tossal de la Llecinta o el Tossal Gran. El punto más alto al que subirán será el Castell d’Aixa a unos 600 metros de altura y tras ello regresarán a Gata. Un total de 2.400 metros de desnivel positivo. Esa será la dura cifra que tendrán que superar los valientes.

Las inscripciones siguen abiertas a través de la plataforma MyChip, en este enlace. Este año, por tercera vez, se realizará también una media maratón y una caminata de 15 kilómetros para aquellos que no quieran realizar toda la prueba larga.

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