LA MARINA PLAZA

Fira Ondara 2017
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Publicado: jueves, 19 octubre, 2017

[FOTOGALERÍA] La fiebre del turismo que cambió Xàbia en el último siglo

  • La Marina Plaza estuvo el pasado miércoles en el pase de antiguas instantáneas extraídas de del libro Xàbia en blanco y negro y les ofrece una recopilación de algunas de las fotografías, así como pequeñas explicaciones o anécdotas sobre ellas

Pase de antiguas instantáneas de Xàbia extraídas del libro ‘Xàbia en blanco y negro’.

Xàbia en blanco y negro. Y es literal. El pasado miércoles, Ximo Bolufer, el director del Museu Soler Blasco de Xàbia, con la colaboración de AMUX (Amigos del Museu de Xàbia), ofreció un pase de antiguas instantáneas del municipio extraídas de esta publicación, editada por Tívoli. La Marina Plaza estuvo en el acto y les ofrece una recopilación de algunas de las fotografías, así como pequeñas explicaciones o anécdotas sobre ellas.

Hasta la segunda mitad del siglo pasado, Xàbia era un pueblo eminentemente agrícola, con una estructura socioeconómica tradicional. A finales de la década de los cincuenta, el 75,6% de la población activa aún se dedicaba a la agricultura, mientras que sólo el 7,3% eran marineros y el 4,8% obreros. Esto sin considerar que más de la mitad de la población correspondía a las amas de casa, que tenían como ocupación, según el padrón, las “labores”.

El turismo lo cambia todo en Xàbia

Pero a partir de los años sesenta el turismo provocará un cambio profundo e irreversible en la sociedad xabiera, lo que llevará a pasar de 7.130 habitantes en el año 1970 a 27.225 en la actualidad (padrón de 1 de enero de 2016). El desarrollo turístico de Xàbia comportó una modificación espectacular en la estructura socioeconómica de la población, hasta el punto que actualmente la agricultura y la pesca son, desde el punto de vista económico, dos actividades casi testimoniales.

Así, a estas alturas, el sector servicios, comercio y hostelería suponen más del 75% de la actividad económica de la localidad, mientras que aproximadamente el 22% restante corresponde al sector de la construcción y sólo el 3% a la agricultura y la pesca.

A lo largo de estos años, y como consecuencia del aumento de población, se ha producido un intensísimo crecimiento urbanístico que ha desembocado en la consolidación de otros dos núcleos urbanos, Duanes de la Mar y l’Arenal, ahora ya casi unidos por las nuevas áreas urbanizadas que ocupan el Primer Muntanyar.

Como ha sucedido por todas partes, Xàbia ha cambiado profundamente en estos últimos sesenta años. Y a través de Xàbia en blanco y negro se pueden apreciar esas grandes transformaciones, sobre todo urbanísticas, que han sustituido millares de hectáreas de campo por centenares de edificios. Pero más allá de tantos cambios, una parte de su singularidad permanece aún en los bonitos paisajes que la rodean; en un litoral único de altos acantilados, calas y playas; en un rico patrimonio histórico -conservado en parte, a pesar de la fuerte presión urbanística- y en el talante de los xabiencs, que entre la modernidad y la globalización, mantienen aún la estima por la cultura propia.

Las pruebas del delito

Principios del siglo XX

Xàbia perdió en la época franquista varias joyas de su patrimonio arquitectónico. Dos de ellas, situadas a pocos metros de distancia, en la zona de la Plana. Se trata de la Ermita de Sant Antoni y el santuario de la Mare de Déu dels Àngels.

La ermita de Sant Antoni fue mandada a construir el siglo XIV por la monja Sor Caterina Bas. De hecho, hubo un tiempo que el cabo de Sant Antoni recibía el nombre de cabo de la Ermita, en honor a este santuario. Sor Caterina consigue el año 1376 licencia del Arzobispo para construir esta ermita dedicada a San Antonio, en terrenos cedidos por Alfons el Vell, Conde de Dénia y Señor de Xàbia. Era un espacio singular compartido por los denieros y los xabieros.

El santuario de la Mare de Déu dels Àngels de la Plana. Principios del siglo XX.

En cuanto al santuario de la Mare de Déu dels Àngels, en 1374 el Papa autorizó la construcción en la Plana del Monasterio de San Jerónimo con su ermita, que formaba parte de las ermitas de la “conquista”. Con los años sería la Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles.

Tras diferentes saqueos y guerras, y después de varias reformas y remodelaciones, el edificio mantuvo sus características originales hasta el año 1964, en el que la reconstrucción para levantar el actual santuario acabó con los restos del antiguo monasterio del siglo XIV.

Otro edificio desaparecido es la antigua iglesia del convento de las Agustinas Descalzas, hoy convertido en el Mercat Municipal. En 1936, fue destruido este primer convento, en cuyo huerto había una torre donde reposaba el cuerpo de Sor María Gallard, fundadora de la Comunidad. Las religiosas no tuvieron más remedio que trasladarse, en 1946, a un edificio construido sobre las ruinas de un edificio que había pertenecido a la Orden de Religiosos Mínimos de San Francisco de Paula, situado la Placeta del Convent. Allí reside actualmente el Convento de las Agustinas.

La parte del actual edificio consistorial que da a la Plaça de Baix también ha sufrido grandes cambios sensibles a la vista. Antiguamente, a principios del siglo XX los porches eran utilizados como mercado de abastos. En estas dos fotos que aparecen a continuación se puede observar cómo era en la época.

La siguiente foto tiene una anécdota un tanto curiosa. Uno de los dos nombres que recibe la cala más septentrional del municipio, ‘Tangó’ —también conocida como cala del Pope— se debe a que antiguamente allí había instalada, junto a la estación de salvamento de náufragos, una plataforma con este nombre. El tangón servía para poder rescatar a las personas naufragadas.

El tangón de la estación de salvamento de náufragos. Simulacro de un rescate. Principios siglo XX.

Años 60

En los años 60 el turismo empieza a aflorar, con la construcción de los primeros chalets frente al mar. Aun así, se observa una Xàbia casi desierta de edificios, con pequeños núcleos de población en el casco antiguo y en Duanes de la Mar. En la siguiente fotografía se puede ver con claridad el pequeño barrio de Triana. Junto a él, discurre por su antiguo cauce el río Gorgos, que hasta mediados de los años 60 desembocaba por lo que es hoy en día la avenida Jaume I.

La avenida Juan Carlos I también empezaba a constituirse como núcleo urbano. En ella se albergaban —antes de desaparecer en los años 70— dos monumentos arquitectónicos. Uno de ellos, el Castellet: un edificio neoclásico perteneciente a la familia Català Vives que intentaba imitar a pequeña escala el Palau de Ripauda de València. Y justo en el lado opuesto de la avenida, se encontraba el Riurau dels Arnauda, actualmente situado en el parque Montaner, junto al IES Antoni Llidó.

Las siguientes tres fotografías son sin duda la prueba más incuestionable de la fiebre del turismo y la feroz urbanización que ha sufrido Xàbia en los últimos años. En la primera se observa un Segon Muntanyar desierto, con tan solo una carretera —hoy avenida Ultramar— que por en medio discurre.

El Primer Muntanyar, aunque bastante cambiado en estos 50 años, comienza ya a ser poblado por grandes chalets.

Y al final del Primer Muntanyar, justo antes de l’Arenal, el Ministro de Hacienda de Franco, Mariano Navarro Rubio, construye su gran villa el año 1964. Por aquel entonces todavía no se había edificado el Parador de Xàbia.

 

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