LA MARINA PLAZA

Periodismo, pase lo que pase
Publicado: jueves, 10 agosto, 2017

Tengan salud para criarla (José Delgado in memoriam)

ARTURO RUIZ. Opinión

Ha muerto en Dénia una de esas personas que formaban parte del patrimonio vital de Les Roques. Decía pocas palabras, pero algunas de las que pronunció las tengo grabadas ya para siempre a buen recaudo.

Hay lenguajes que se te quedan ya para siempre a salvo en la memoria para que formen parte de las cosas buenas que a uno le suceden en la vida. Hace unos pocos años, cuando nació mi hija y me lo encontraba por la calle, José Delgado miraba primero a la niña y después me decía: «Que tengan salud para criarla».

Y a mí me maravillaba aquel deseo que iba mucho más allá del bebé, que incluía también a sus padres, como queriendo decir, y que os vaya bonito a los tres, que no os trate demasiado mal la vida, que siempre estéis juntos y que tengáis fuerza para que ella crezca fuerte. Esto último, José no lo decía, claro, que él siempre fue hombre de pocas palabras. Pero bastaba con lo otro, con aquel, «y salud para criarla» para que todo lo demás se entendiera. Porque aquellas palabras que yo no había escuchado nunca, que eran como de otra generación, resumían toda una fraternidad.

Y que tengan salud para criarla.

Hay personas cuya ausencia será ya irremplazable porque formaban parte de la geografía del barrio, que es la verdadera vida de una ciudad. Personas como José Delgado, que en sus últimos años de vida, ya jubilado, proclamaba su amor por Les Roques no con palabras –ya dijimos que de esas las justas– sino recorriendo con constancia todo este barrio escarpado de cuestas y calles altas, haciendo un descanso sobre el murete del final de Santísima Trinitat para contemplar la grandiosidad de la muralla del Castillo de Dénia y yendo después a darse una vuelta por la playa. Y todo eso lo hacía saludando con moderación a sus vecinos, preguntándoles por cosas sencillas y bellas (cómo estás, qué tal los chicos), o tomando la fresca a la puerta de su casa en la calle Sant Narcís con sus paisanos durante los atardeceres de primavera, mientras se escapaba el sol por la avenida del Cid, camino de Poniente.

Y ver a José haciendo todas estas cosas eran un rito frecuente y por eso reconfortante. Era el rito de lo cotidiano, de las cosas que están en orden. Eso es lo que no volverá.

Ya ha quedado descrito su trato austero. Y que de entrada podía infundir un poco de respeto hasta severo. Pero tras aquella apariencia escondía una ternura de esas que los hombres de antaño preferían siempre esconder. Y sin embargo cuando mi hija aprendió a hablar, si pasábamos cerca de Sant Narcís, decía siempre, «Vamos a ver a José». Por algo sería.

José Delgado falleció este pasado martes de lluvia feroz, el mismo día de su cumpleaños, ya bisabuelo y después de una larga vida de mucho curro porque en ese siglo XX que también se fue nadie regaló nunca nada. Vino a trabajar a Dénia desde su Extremadura natal, fundó una familia y aquí encontró su sitio en la vida.

De tierras extremeñas se trajo también su cultura y su acento, para juntar su mundo con el nuestro y que todos fuéramos un poquito más sabios con los deseos de tierras que no conocimos. Hasta el final de su vida siempre vio la televisión andaluza, pero a la vez vivió a pocos metros de algo tan valenciano como la falla de Les Roques. Estos encuentros entre mundos distintos son así.

La historia de José Delgado fue pues como tantas otras, cada una de ellas grandiosas. Él y su gente representan una de las múltiples dénias que nunca salió en los periódicos pero que ayudó a forjar, con sudor, con ahorro, con silencios, con épocas buenas y malas, lo que hoy es esta ciudad. Con las manos desnudas.

In memoriam.

Mostrando 6 Comentarios
Danos tu opinión
  1. Paco delgado dice:

    Con este escrito mi tío Jose siempre sera recordado gracias.

  2. Maria Amparo dice:

    Precioso escrito.Siempre estará en nuestro corazón porque personas como él hay pocas y son de las que dejan huella en el alma

  3. Reme Delgado dice:

    Asi era mi padre..y ser de les roques era parte de su vida…ahi era feliz..gracias.Artur..

  4. Domingo Ferrando Delgado dice:

    Gracias Arturo Ruiz por la dedicatoria a mi abuelo.

  5. Rosan dice:

    Ya quedan pocos…
    Mi padre va viendo y sufriendo la pérdida de sus vecinos.
    José se habrá reunido con seres queridos.
    Descansa en paz.

  6. Laura Ochoa dice:

    Preciosas palabras Arturo. Muchas gracias

Deja tu comentario

Etiquetas: , ,
Contenido patrocinado
La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.