LA MARINA PLAZA

Corts Valencianes Actes del 9 d'Octubre
Periodismo, pase lo que pase
Publicado: Miércoles, 17 Mayo, 2017

Es una tragedia pero no es una asesina

Opinión. ARTURO RUIZ

«He leído artículos tremendos, uno que decía «El perfil de la conductora, una amante de los animales», como si eso ayudara a esclarecer qué sucedió aquel maldito domingo o consolara a las familias»

Hay desgarradas por una pena eterna tres familias de Xàbia que perdieron a sus seres queridos en la carretera, otras dos familias al lado de los suyos que luchan por sus vidas, un pueblo entero conmocionado. Como dejó escrito en estas mismas páginas la escritora Pepa Guardola, no podemos aceptar la muerte, ninguna muerte nosotros que somos seres vivos, pero mucho menos la que viene a traición y de pronto, la que es producto de un azar malévolo: una conductora que toma la peor de las decisiones posibles y se pone detrás del vehículo habiendo consumido alcohol y drogas, una coincidencia en una larga recta de una mañana de domingo, el eterno pensamiento de que si aquel automóvil se hubiera desviado diez segundos más tarde todos estarían vivos.

Odiar está en la condición humana y es un sentimiento en muchos casos imparable y más cuando hay vidas que se truncan y es lógico que las familias y los amigos y hasta un pueblo entero odien. Pero dicho esto, esa conductora que pagará por lo que ha hecho, que se llevará a la tumba una carga insoportable, que va a pasar años de cárcel no es, ni moral ni legalmente, una asesina por mucho que haya traído la muerte en sus manos: no es una asesina porque no premeditó el hecho, porque no quería matar y así lo ha dicho un juez, que la ha acusado de homicidio involuntario.

Que odie a título particular quien lo desee, pero ni los responsables de esta sociedad ni los medios de comunicación pueden dejar llevarse por el odio. Están obligados a mesurar. He leído algunos titulares tremendos, como aquel que decía El perfil de la conductora, un amante de los animales, artículos que habían buceado en su perfil de facebook, rastreado sus gustos y aficiones y preguntado a su jefa si era buena trabajadora. No creo que saber si la autora del atropello tiene pasión por las mascotas ayude a aclarar qué sucedió aquel maldito domingo ni consuele a las familias. Si sé que esos artículos sirven para ganar likes y vender periódicos. Para el morbo a partir de un hecho tremendo. Pero, sobrepasada la línea de una mínima ética profesional, para nada más.

«Las mismas administraciones que ahora anuncian medidas para proteger a los ciclistas mantienen una Nacional saturada de vehículos mientras llevan décadas sin liberalizar la autopista ni hacer el tren»

Ha habido fariseísmo en todo este asunto: criticamos con justicia a la conductora porque su comportamiento fue deleznable y segó futuros, pero también deberíamos mirarnos a nuestro propio espejo. Toda esta sociedad debería hacerlo: y comprobar ya no sólo cuántos conductores borrachos más circulan por ahí, sino cómo conducen muchos individuos sin una gota de alcohol pero con una mala educación que pone en peligro vidas: cambios de carril a destiempo, volantazos, bocinazos a coches que van demasiado lentos, velocidades excesivas, supuestos profesionales del volante muy experimentados que llevan la intolerancia y la falta de respeto que rige sus vidas a la conducción. Es el hecho de que esta sea una sociedad muy mal educada lo que también convierte las carreteras en trampas mortales.

Y ha habido una hipocresía oportunista en todo eso. Las administraciones han necesitado contabilizar tres muertos para incrementar medidas de seguridad para los ciclistas que debían haber puesto en marcha hace mucho tiempo. Son las mismas administraciones que mantienen una Nacional como la del atropello saturada de vehículos mientras llevan décadas sin liberalizar la autopista ni crear un tren que aminore los índices de tráfico y por lo tanto de riesgo; son las mismas administraciones que diseñan ciudades y travesías sin apenas aceras para los peatones o con carriles bicis falsos que sólo sirven para engrosar las estadísticas pero no para circular con un mínimo de integridad.

Tiremos todas las piedras que sea preciso. Pero que el ruido de la rabia no apague otras verdades, por muy incómodas que sean.

Etiquetas:
Contenido patrocinado
La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.