LA MARINA PLAZA

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Publicado: Miércoles, 29 Marzo, 2017

Denuncian graves problemas de higiene y tratos de favor en la cocina del Hospital de La Pedrera

  • Salubridad: Intersindical asegura que distintos alimentos están almacenados en una sola cámara frigorífica, lo que incumple la ley
  • Salud laboral: Detecta una avería que ha provocado varias caídas y supone «riesgo de electrocución» para los trabajadores
  • Nepotismo: Afirma que parte de la plantilla está integrada por «familiares o amigas» de la auxiliar que ha de controlar a la propia empresa concesionaria

Intersindical Salut ha trazado un alarmante panorama de la situación de la cocina del Hospital de La Pedrera de Dénia que a su juicio lleva agravándose desde que estas dependencias fueron privatizadas y que «afecta tanto a la salud y seguridad de los trabajadores como a la calidad del servicio» para los pacientes. En este sentido, la central aseguró que la empresa concesionaria, ISS Soluciones de Catering, «ni hace las inversiones y mejoras a las que le obliga el pliego de condiciones ni el mantenimiento mínimo de las instalaciones cedidas por este hospital», que es público.

Alimentos que no se almacenan correctamente

Para empezar, Intersindical asegura que la mercantil incumple su obligación de almacenar todos los productos, tanto si son perecederos como si no, en cámaras separadas según su tipología. Por el contrario, «como dos de las tres cámaras existentes no funcionan en La Pedrera se almacenan todos los productos, carne, pescado, verduras, productos lácteos…, en una sola cámara».

Tanto este sindicato como el Comité de Salud han denunciado esta situación en numerosas ocasiones al director económico del hospital, quien sin embargo «ha hecho caso omiso». Y «ante la dejación de responsabilidades de la dirección, la Junta de Personal ya se puso en contacto a principios de 2016 con el Centro de Salud Pública de Dénia, que desveló que varias inspecciones de oficio habían detectado numerosos incumplimientos que no han sido subsanados, a pesar de los requerimientos de los inspectores de sanidad». Por eso, se ha alertado a la propia conselleria para que abra un expediente.

Vulneración de derechos laborales

Ya entonces, hace más de un año, en la cocina de La Pedrera se habían producido más problemas: no había agua caliente en la pila de lavar a mano, el lavaplatos no secaba, el suelo es resbaladizo… Por si fuera poco,  la Junta de Personal detectó que «se estaban vulnerando numerosos derechos de los trabajadores, como el de tener una planilla de trabajo con suficiente alteración». La plantilla, además, ha recibido «amenazas» para evitar que hablara de sus condiciones laborales con los sindicatos.

«Nepotismo consentido»

Intersindical afirma además que el necesario control que la administración ha de ejercer sobre la empresa contratista, en principio una función del propio director económico, está sin embargo delegada «en una auxiliar administrativa sin ninguna preparación ni titulación específica». Y que el puesto de gobernanta, la figura específica de la conselleria para estas funciones, fue amortizada por la dirección del hospital hace algunos años.

Pero no sólo eso. El sindicato señala que«una porción importante de la plantilla de ISS en la cocina de La Pedrera está integrada por familiares o amigos de la citada auxiliar administrativa que realiza las tareas de control» «En concreto –sigue Intersindical– su hermano es el encargado, además de otras personas con relación de parentesco directo».

Esta circunstancia, que fue apreciada en su día por la Junta de Personal, «vulnera los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad en el acceso al empleo público». Intersindical admite que la mercantil puede argumentar que «es una empresa privada y como tal puede contratar a quien quiera», pero lo cierto es que el 100% de los ingresos de ISS en el Hospital La Pedrera «vienen del presupuesto del hospital, por lo que se trata de empleo público indirecto».

Unas declaraciones sorprendentes

Todas estas circunstancias fueron notificadas al director económico del centro en una reunión mantenida el 15 de marzo de 2016 en la que también participaron la Junta de Personal, la auxiliar administrativa que debería controlar a la empresa contratista y personal de cocina». En ese encuentro, el director económico «hizo declaraciones sorprendentes, como que el servicio de cocina del hospital era más económico y de mejor calidad antes de la privatización, ante lo cual la Junta le solicitó que hiciera un informe negativo sobre la empresa, cosa a la que sin embargo este dirigente se negó».

Ante las dudas expresadas por la Junta de Personal sobre la idoneidad de que una auxiliar administrativa controle a una empresa de catering, el director económico añadió que «la auxiliar hacía funciones de auxiliar administrativa, pinche, cocinera, y gobernanta».

Disminución de la plantilla

Tras aquella sintomática reunión, la Junta de Personal envió un escrito a la dirección comunicándole que la plantilla de pinches había disminuido notablemente desde la privatización, a pesar de que en el pliego de condiciones la empresa contratista se comprometía a mantener la plantilla estructural. También preguntó si dicha auxiliar «realiza tal variedad de funciones porque ISS no pone suficiente personal». Según Intersindical, «la escueta respuesta de la dirección fue que la auxiliar realizaba las funciones establecidas en el Estatuto de Personal no Sanitario.

Riesgo de electrocución y amenazas

Para Intersindical, «el último capítulo de esta historia de dejación de funciones y nepotismo descarado empezó la semana pasada, cuando el tren de lavado de la vajilla volvió a estropearse por enésima vez». En este caso «la máquina perdía agua creando un charco importante y el diferencial eléctrico saltaba continuamente. Aparte del peligro de caídas, ya se han producido varias con resultados graves, está el peligro evidente de electrocución».

Tras la denuncia que Intersindical hizo el lunes, durante la mañana de este mismo miércoles «dos delegados de este sindicato nos hemos presentado en la cocina para comprobar si el problema del tren de lavado estaba solucionado o no, y para advertir a los trabajadores que de no ser así no podían seguir trabajando en esas condiciones».

«Cual ha sido nuestra sorpresa –sigue exponiendo esta central– cuando un trabajador, que se ha negado a identificarse, ha pretendido echarnos a cajas destempladas de la cocina diciendo que no teníamos autorización para estar allí. Después de informarle que según la ley tenemos todo el derecho a presentarnos para comprobar las condiciones de trabajo, le hemos conminado a identificarse, cosa a la que de nuevo se ha negado. No obstante hemos continuado con la inspección y hemos comprobado que sigue funcionando solamente una de las tres cámaras frigoríficas más de un año después de las denuncias».

Al trabajador de marras, que otro empleado de la mercantil ha identificado como el encargado, los dos delegados de Intersindical también le han preguntado por el cometido de otras neveras de pared que existían en la cocina «y nos ha dicho que esas neveras ‘eran suyas’». «Le hemos preguntado qué significa que son suyas si están en un hospital público y nos ha vuelto a decir que ‘son mías’ y que eso no es cuestión nuestra, tras lo cual hemos abandonado las instalaciones de la cocina».

«Cosas que no pueden tolerarse en un hospital público»

Intersindical concluye afirmando que lleva casi dos años «denunciando las malas condiciones de trabajo, la vulneración de las normas laborales más elementales, y las deficientes condiciones higiénicoalimentarias de la cocina», circunstancias que jamás deberían haber sido toleradas en un hospital de gestión pública». Además, el sindicato presentará una denuncia ante la Inspección de Trabajo por obstrucción a la libertad sindical y para que realice una investigación exhaustiva de la condiciones de trabajo».

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La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.