LA MARINA PLAZA

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Publicado: jueves, 23 marzo, 2017

A un paso del retorno del águila pescadora 40 años después

  • La Conselleria de Medio Ambiente, con la implicación de los ayuntamientos de Dénia, Xàbia, Pego y Oliva, contrata al equipo del CSIC que logró desde Doñana reintroducir la especie por primera vez en la península para poner en marcha el proyecto en el Marjal y los acantilados del cabo de Sant Antoni
  • Los investigadores dan por seguro el éxito del proyecto que podría empezar a dar resultados en dos años

Es grato comprobar que con perseverancia y creyendo en los sueños, éstos se acaban haciendo realidad. Hace algo más de un lustro, el representante de Acció Ecologista Agró en la Marina Alta y actual presidente de la Junta Rectora del parque natural del Montgó, Joan Sala, se autoconvenció de que era posible que una especie extinguida décadas atrás en la comarca pudiera, un día, regresar. Hace ahora cinco años, aquel sueño se empezó a materializar: Agró obtuvo el respaldo económico de la Fundació Baleària y una aportación, también, de la entonces Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente. Asimismo, la colaboración de otra fundación, Novaterra, sirvió para dar visibilidad a la iniciativa con la elaboración de camisetas alusivas. Nacía así el proyecto El Retorn de l’Àguila Pescadora, con la instalación de dos plataformas para la nidificación en los acantilados del cabo de Sant Antoni.

El investigador Miguel Ferrer, de pie, explicando el proyecto.

Estuvo incluso a punto de conseguirse. Tres años atrás, una pareja de águilas pescadoras pasó allí casi todo un año. “Pensábamos que iban a nidificar”, recuerda Sala. Pero finalmente no fue así.

Sin embargo, no es arriesgado decir que lo va a ser ahora. Sala se mostró convencido de estar “a un paso” de lograrlo. Lo que se presentó ayer en el Centro de Interpretación del parque natural del Montgó, en Dénia, es ya un proyecto de mucha más envergadura y de probada solvencia técnica y científica para conseguir asentar, no antes de dos años, poblaciones de águilas pescadoras en la Marina Alta. En principio, el cabo de Sant Antoni y el Marjal de Pego-Oliva serán los escenarios, aunque los lugares exactos deberá determinarlos el estudio previo a acometer ahora.

Para ello no se han escatimado esfuerzos. El grueso del coste lo asumirá la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural. No obstante, ésta ha querido involucrar a los municipios. Al acto acudieron los ediles de Medio Ambiente de Dénia (Josep Crespo), Xàbia (Doris Courcelles), Pego (Laura Castellà) y Oliva (Inma Ibiza). En el caso del consistorio pegolino, estuvo también presente el concejal de Agricultura, Andreu Dominguis. Y es que el objeto era la firma del convenio para la realización del proyecto.

Joan Sala, a la derecha, hizo una breve presentación del acto.

Para llevarlo a cabo se ha elegido al mejor equipo posible. El artífice de que, por primera vez en toda la península ibérica, el águila pescadora haya vuelto a nidificar en Andalucía. Lo dirige Miguel Ferrer, investigador del CSIC en el parque nacional de Doñana, y cuenta también con la colaboración de la Fundación Migres, especializada en el estudio de las migraciones de aves en el Estrecho de Gibraltar y su relación con el cambio climático. En la presentación del proyecto previa a la firma del convenio estuvieron presentes el nuevo director de los parques naturales del Montgó y del Marjal de Pego-Oliva, Joseba Rodríguez, el subdirector general del Medio Natural de la Generalitat e Itziar Colodro, de la empresa Magic and Nature, especializada en actividades en el medio natural. Intervino, también, la directora de la Fundación Migres, Lola Cano.

Miguel Ferrer y Virginia Morandini, también investigadora de la Estación Biológica de Doñana, detallaron los pormenores del proyecto y los pasos a dar. Primero, habrá que hacer un concienzudo estudio científico previo, que llevará aproximadamente un año, necesario para garantizar el éxito de la iniciativa y la mejor manera de llevarla a cabo. Paralelamente se harán las gestiones con los países donantes de pollos de modo que, una vez acabado el estudio, al año siguiente se inicien las sueltas. Serán pollos de países del norte de Europa como Finlandia, Escocia o Alemania, donde están las principales poblaciones del continente. También Andalucía, que tiene ya una población estable, aportará crías.

Un águila pescadora.

Hace unos 40 años que el águila pescadora no nidifica por la Marina Alta. Los últimos registros en territorio valenciano son de los años 80. El más próximo, en Beniarrés, en 1983. Que no hagan nido no quiere decir que no se les vea. Todos los años se suele avistar algún ejemplar en el Marjal o en el cabo de Sant Antoni. Son breves paradas en su tránsito migratorio hacia el continente africano.

Ahora hay que conseguir asentar una población. No es fácil. Sólo hay una manera de hacerlo, dado que una de las peculiaridades de esta especie es la llamada filotrapía: tienen marcada tendencia a nidificar allí donde han nacido. Por tanto, el proyecto implica coger los pollos en un momento muy concreto: cuando después de nacer tienen ya imprimido que son una águila pescadora pero, en cambio, aún no reconocen el lugar de nacimiento. En ese preciso momento serían trasladados a la Marina Alta. El objetivo no es otro que “engañarlos: “les hacemos creer que han nacido aquí”, según explicó Miguel Ferrer. El experto no tiene ninguna duda decuál será el resultado. “El proyecto en Andalucía ha sido un éxito y estoy seguro de que aquí también lo va a ser”, señaló.

Y es que, además, es clave que lo sea. La propia Unión Europea ha instado a la recuperación de esta especie en la fachada oriental de la península, pues es crucial para garantizar la pervivencia de la especie en el Mediterráneo y de las poblaciones de Balears y Andalucía.

Las torres eléctricas, el principal obstáculo

Para facilitar el éxito del proyecto, no obstante, hay un obstáculo a salvar. La existencia de tendidos eléctricos no adaptados para evitar la electrocución de aves es un hándicap sobre el que sería recomendable actuar. “No podemos permitirnos soltar águilas pescadoras si toda la zona tiene torres con diseños peligrosos”, llegó a afirmar Ferrer.

Pero no es un obstáculo insalvable, ni mucho menos. En este sentido, señaló que el coste económico de adaptar esos tendidos para evitar los riesgos. En Andalucía se hizo y, en este sentido, animó a los ayuntamientos y la conselleria a involucrar a Iberdrola en el proyecto. La compañía eléctrica preferirá, dijo, realizar una pequeña inversión en eso y ser noticia por su contribución a la recuperación de la especie y no cada vez que muera electrocutado un ejemplar.

Se da la circunstancia, de hecho, de que es muy probable que el primer lugar donde nidifique el águila de forma natural sea precisamente en una torre de Iberdrola. Y esa foto sería bien rentable para la compañía si sabe involucrarse en el proyecto.

Mostrando 2 Comentarios
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  1. lizandro dice:

    en la tarde del dia 19/9/2017 aparece esta ave nunca vista en mi pequeño pueblo del norte central de republica dominicana la cual a causado gran alboroto por lo raro de esta ave aqui es igual a la que se muestra en sus fotos tengo un corto video del ave

  2. JoséLuis dice:

    Recuerdo hace aproximadamente 5 años, ver pasar sobre el Cabo de San Antonio, una de ellas,muy próxima a nosotros, fue espectacular, era enorme, nos dio hasta cierto miedo, realmente asombroso. Ojalá fuera posible, pero lo dudo mucho, en cuanto permanentemente los disparos de los campos de tiro no dejan de sonar. Hay cosas que son incompatibles.

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