LA MARINA PLAZA

Xàbia Negra 2017
Periodismo, pase lo que pase
Publicado: Lunes, 27 Febrero, 2017

Lo que perdió el puerto público de Dénia

  • Los usuarios de los amarres de la Generalitat piden la rampa y la grúa que siguen pagando en sus cuotas y que perdieron con una de las últimas reordenaciones de la dársena
  • Creen que el acuerdo para que los jubilados puedan usar la rampa de una de las concesionarias, Marina Dénia, es insuficiente

Miembros de la gestora que representa los intereses de los usuarios de los amarres públicos, esta mañana de lunes, en el puerto de Dénia.

Hubo un tiempo en que los amarres de la Generalitat, esto es, la  escasa zona de la dársena de Dénia que aún es pública, tenía prestaciones bastante mejores que las actuales. En concreto, una rampa y una grúa, elementos claves para varar y botar embarcaciones y por lo tanto para garantizar su mantenimiento. En especial, la pérdida de la rampa ha sido una de las grandes reivindicaciones de los usuarios de esos amarres a lo largo de los últimos años. En vano.

Ahora, la Asociación de Usuarios de Amarres Públicos se ha reactivado. Disponen de una gestora como paso previo para constituir una directiva permanente. Y ya han anunciado que vuelven a presentar batalla: van a reunirse tanto con el Ayuntamiento de Dénia como con la Generalitat para exigir como primera petición imprescindible la rampa y si puede ser también la grúa.

Los miembros de la gestora han comparecido en la mañana de este lunes junto a sus pantalanes. Tanto su presidente, Antonio Ortolà, como uno de sus vocales, Eduardo García, han denunciado sentirse abandonados por esta situación. Y han agregado que la última iniciativa del consistorio al respecto, que los jubilados de los amarres públicos usen de forma gratuita la rampa de una de las concesionarias, Marina Dénia, ubicada en el otro extremo del puerto junto a la escollera sur, no es suficiente.

«Aquí también hay jóvenes, gente de todas las edades, vecinos de Dénia y usuarios de fuera, y todos tienen derecho a disponer de una rampa pública», señaló García. Ese derecho parece indiscutible, toda vez que en la cuota que cada usuario paga por disponer de un amarre en teoría se incluye el derecho al uso de la rampa y de la grúa. Es decir que los propietarios de las embarcaciones están pagando por un servicio del que en realidad no disponen.

La solución, si uno no es pensionista, acudir a alguna de las rampas de las distintas concesionarias del puerto. Pero pagando, claro.

Por si fuera poco, las cuotas en los amarres públicos siguen subiendo cada año: en este ejercicio unos cinco euros de media. Aunque depende de la eslora de cada embarcación, los propietarios abonan aquí un recibo semestral de unos 400 euros por norma general. Esto es, unos 800 cada anualidad.

La rampa y la grúa fueron suprimidas durante una de las últimas reordenaciones del puerto. Entonces, el paseo que se trazó en el extremo norte de la dársena para unir la ciudad con los pantalanes de El Portet trajo aparejada la eliminación de estos servicios. En ese espacio donde antes varaban las barcas ahora hay un aparcamiento. Los usuarios quieren que la vorágine de cambios que ha sufrido el puerto de Dénia durante los últimos lustros también traiga mejoras para la parte de la dársena que aún es pública.

La gestora de usuarios de amarres públicos

  • Presidente: Antonio Ortolà
  • Vicepresidente: Manolo mahiques
  • Tesorero: Domingo Contrí
  • Secretario: José Manuel Agudo
  • Vocales: Jerómino Martínez, Paco Pérez, Eduardo García, Antonio Marco, Anastasio Giménez

 

Deja tu comentario

Contenido patrocinado
La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.