LA MARINA PLAZA

Fira Ondara 2017
Periodismo, pase lo que pase
Publicado: sábado, 11 febrero, 2017

Las mil caras de Pere Vicalet, compositor, director y artista digital

ENTREVISTA

Pere Vicalet, nombre artístico de Pedro Vicente Caselles Mulet, es un joven músico polifacético nacido en Gata de Gorgos en 1987 que está de plena actualidad. En los últimos dos meses ha obtenido el Premio Talento Joven en Cultura de la Comunitat Valenciana, al tiempo que ha estrenado tres innovadoras obras: una composición para Banda y Dj-Artista Digital solista, una ópera electrónica y su primera pieza para banda sinfónica. Vicalet es, además, Catedrático de Tecnología Musical en el Conservatorio de Valencia y creador de un pionero software pionero que sincroniza de audio, luces y vídeo mediante sensores. Con él repasamos su trayectoria y su universo creativo, que combina música contemporánea con la electrónica, los samplers y el movimiento.

-“No nos podemos plantear los conciertos como hace dos siglos porque la sociedad ha cambiado, el modelo clásico de conciertos está obsoleto

-“Hay un componente educativo en que no vaya la gente joven a los conciertos, nadie nos enseñó cuando estábamos en la escuela, de la misma manera que no nos han enseñado a ir a un museo, a leer una novela…”

-“Hay nuevos caminos a explorar para llegar a más públicos.  Busco convertir al público clásico en un público activo mediante nuevas herramientas digitales”

-En España carecemos de una ley de mecenazgo, aquí no hay empresas que inviertan en cultura pues no sacarán beneficios, ni fiscales, ni emocionales, ni culturales”

-“Entre los directores de bandas muchas veces se comenta que desde Oliva hasta Altea hay como un embudo musical, parece que estamos acomodados”

-Tu concepción musical parece no tener fronteras, eres un músico multidisciplinar que fusiona tradición y vanguardia tanto en tu faceta de compositor como de director.

-Sí, la verdad que soy un poco ecléctico y el conocer de otras disciplinas me sirve de retroalimentación. Poder hacerte tu propia aplicación informática para el estudio técnico de una partitura, te permite avanzar mucho más rápido en este aspecto. Gracias a esas influencias también puedes aportar un punto de vista diferente, desde un perfil poco común. Desde hace algunos años, suelo llevar siempre una libreta y voy anotando todas las sinergias que hay entre los tres campos: dirección, composición y tecnología. Me sirve de reflexión y al mismo tiempo que de elaboración y proyección de mi propio camino.

-¿Cuál es tu formación académica?

-Estudio primero en la escuela de música de Gata y después en el Conservatorio Tenor Cortis de Dénia. A los 17 años abandono la música y empiezo a estudiar Ingeniería Industrial. Cuando me doy cuenta que dedico más tiempo a  la música que a industriales, abandono la ingeniería e inicio los estudios de Magisterio Musical y Composición en Valencia, después paso a estudiar Dirección y, posteriormente, voy a Budapest para ampliar mis estudios en estos campos. Cuando regreso hago un master de música en el Politécnico de Valencia, que es lo que me ha permitido acceder a la oposición de catedrático de Tecnología Musical.

Actualidad y premios

-Vayamos a la actualidad más inmediata, ¿qué significa en tu carrera el reciente nombramiento como director de la prestigiosa Joven Banda Sinfónica FSMCV y cómo va a ser el trabajo con ellos?

-La verdad es que fue un nombramiento que llegó muy por sorpresa. No me lo esperaba. Significa la consolidación de años de esfuerzo, estudio y dedicación en cuerpo y alma a aquello que tanto amas, en este caso, la dirección. También es una nueva oportunidad para seguir aprendiendo y crecer como persona.

Estreno de la obra para Banda i DJ en Reus

Respecto al trabajo con la Joven Banda Sinfónica de la FSMCV, la idea musical va a girar en torno a tres pilares fundamentales. El básico va a ser el trabajo pedagógico que se desarrollará en unos talleres con profesionales de diferentes instrumentos y conceptos musicales. El segundo pilar es el artístico, ya que en esta agrupación se pueden abordar obras de gran dificultad que no en todas las agrupaciones se pueden interpretar. El tercero es el social. En los últimos años se ha trabajado para que vayan solistas invitados que en su día pasaron por la agrupación. Volver a ella seguro que les trae buenos recuerdos a ellos y a los músicos de hoy, les puede causar impacto para verse reflejados en un futuro. He de decir finalmente, que existe un proyecto titulado Música a la llum desde Culturarts (Instituto Valenciano de la Música) que en colaboración con la FSMCV están haciendo una labor musicológica muy grande para encontrar partituras que tenemos perdidas en los archivos de las bandas. Es posible que hagamos una grabación con este repertorio. 

-Ya has obtenido varios galardones de composición y dirección. Además, a principios de enero, te otorgaron el Premios Talento Joven en Cultura de la Comunidad Valenciana. 

-Sí, es un premio que te permite afianzarte, ya que no valora un proyecto concreto sino toda tu trayectoria. En mi caso lo que más han valorado el software “All in One”. Deberían existir más premios de este tipo, ya que sirven de estímulo a la gente inquieta y, sobre todo, dan a conocer a la sociedad lo que se está creando y permite crear simbiosis entre las diferentes categorías de deporte, empresa, ciencia, acción social…

-En los últimos meses han visto a la luz varios proyectos propios, sin duda, vives un periodo especialmente intenso de tu carrera musical.

-La verdad que está siendo una época muy dulce y muy emotiva. En poco tiempo, he podido desarrollar mis tres facetas: la de director, compositor y artista digital. Siento que ha cuajado ahora buena parte del trabajo que venido desarrollando durante años. Mi sensación es que se ha cumplido un sueño al debutar como director en el Palau de les Arts de Valencia dirigiendo una ópera electrónica; también al dirigir mi primera pieza para banda sinfónica, “L’Arbre Blanc”, con la C.I.M La Armónica de Buñol; o al estrenar una obra para banda y DJ con la Banda Sinfónica de Reus. Han sido proyectos que han marcado un gran punto de inflexión y todos en entre diciembre y enero.

Las mil caras de un músico polifácético

-Eres el creador de un software pionero en la sincronización de audio, luces y vídeo mediante sensores. ¿Cómo surge el programa de “All in one: Kivimulij»?

-Hace años, junto a Simon Mas, realizaba un programa de radio, “House Distortion”, en Activa Fm que rentabilizamos haciendo de DJs. Acudimos a diferentes festivales y en nuestras actuaciones fuimos introduciendo innovaciones como improvisaciones con el saxo o el mando de la Wii para simplemente combinar efectos de sonido con la música. En este campo continúo investigando en Budapest y en Valencia, hasta lograr un programa que sincronizara vídeo, luces, música y sonido, lo que permite improvisación e interactividad en el directo.

El software se presentó en el Festival de Música Contemporánea Ensems de Valencia en 2013 mediante M4cchina Ensemble con la obra Local Landscapes. La música era creada con el piano, saxo o sensores, y era captada para interferir en el vídeo proyectado o las luces.

-En las obras que compones buscas una nueva relación con el público.

-Creo que no nos podemos plantear los conciertos como hace dos siglos porque la sociedad ha cambiado, el modelo clásico de conciertos está obsoleto.

Un adolescente, mientras desayuna, al mismo tiempo está mirando whatsapp, la tele y hablando con sus padres…. Sin entrar a juzgar si esto es mejor o peor, si no llenamos los auditorios es por algo. Haciendo una crítica constructiva, creo que hay nuevos caminos a explorar para llegar a más públicos.  Uno de esos caminos, y que me concierne, es el convertir al público clásico en un público activo mediante nuevas herramientas digitales.

Imaginemos por un momento, una orquesta que esté interpretando una pieza y que detrás tenga una pantalla en la cual se proyectan colores o imágenes decididas por cada uno de los espectadores a través de una aplicación que se han bajado previamente en sus móviles.

Conseguir esa interactividad siempre me ha interesado. Por ejemplo, cuando hago de DJ no realizo sesiones cerradas preparadas de casa, busco la participación, que sea una sesión creada por todos, en el mismo momento.

-Has dirigido aproximadamente unas 30 formaciones de España, Italia y Hungría, entre ellas dos de la comarca como la de Benitatxell o Gata ¿Qué diferencias hay entre dirigir a profesionales en una orquesta y amateurs en una banda?

-Cuando diriges una orquesta profesional, más allá de egos existentes, te centras más en la música. En una banda amateur, el director dedica buena parte de su energía a gestionar cuestiones sociales, a las relaciones entre los miembros. Mi primer objetivo cuando entro en una banda, es que funcione como grupo, que haya buen ambiente. Cuando la banda está unida, la música acaba fluyendo.

-El pasado mes de enero estrenaste y dirigiste  una composición para Banda y Dj-Artista Digital solista con la Banda Sinfónica de Reus

-Fue una aventura arriesgada. Por un lado la música electrónica ya estaba hecha, actuaba como un instrumento más, pero debíamos acoplarnos unos con otros: la banda y el DJ, que al contrario de lo que es habitual, no estaba solo. Los ensayos fueron complicados, pero el concierto funcionó muy bien, el resultado sorprendió, no solo al público, sino también a los jóvenes músicos de la Banda de Reus, que comprobaron que hay otra manera de entender la música.

Una de las obras fue de improvisación libre, en la que se estableció un diálogo musical muy interesante: yo realizaba diferentes movimientos y los sensores de «All in one: Kivimulij» y los músicos reaccionaban libremente a esos sonidos, lo que a su vez me hacía reaccionar a mí.

-El pasado 16 de diciembre debutaste en el Palau de les Arts de Valencia, dirigiendo la ópera electrónica “La Mare dels Peixos”

-Para un director valenciano como yo, fue muy importante estrenar una ópera de un autor valenciano en el Palau de les Arts, un espacio que ha estado vetado y continúa estándolo en parte. La obra está compuesta por Roger Donnenberg y Jorge Sastre, creadores y responsables respectivamente de los programas Audacity y SoundCool. Este último es una aplicación Made in Valencia diseñada para la educación musical primaria y secundaria, donde los alumnos hagan música mediante iPads o móviles.

No era suficiente el dirigir una ópera electrónica, aunando mis dos facetas, sino que además el libreto de Enric Valor, transcurre curiosamente a la Marina. Trata de un matrimonio de Dénia y el padre es un pescador que faena en Xàbia. Participaron seis cantantes solistas, tres coros, aunque uno hacía los efectos de la electrónica con el móvil mediante Soundcool, y la orquesta Col Legno. El trabajo fue toda una aventura y una experiencia fantástica.

-El 7 de enero dirigiste a la prestigiosa la Sinfónica de Bunyol en el estreno de tu primera obra para banda sinfónica, “L’arbre blanc”, que tiene mucho que ver con Gata.

-Es una obra que escribí entre 2009 y 2012. Se basa en una leyenda que tuvo lugar durante la Guerra de la Independencia en Gata de Gorgos. El asedio de los Franceses al pueblo, hizo marchar a todos los habitantes buscando refugio en la ermita. Fue en este lugar donde se produjo el milagro del Árbol Blanco quien cegó a los Caballos de los Franceses. La disposición de la agrupación en dos bandas y diversos motivos musicales extraídos de la fecha, 1812, dan lugar combinaciones de melodías, series o armonías que se enzarzan en batalla y son en esencia el germen de la obra que termina en paz tras la retirada de los jinetes franceses.

-En tus performance juegas también con la improvisación libre. Háblanos de “Manage your time: .”, un trabajo que se sustentaba en la actuación de una bailarina.

-En esta obra me preocupaba la percepción del tiempo respecto a la duración ideal de una obra y por otra parte, el tema del espacio.  Con frecuencias muy graves o muy agudas y en función de si te mueves o donde estés en la sala, cambia la percepción de la escucha.

La música era creada mediante los sensores Kinect de la XBOX y Leap Motion que captaban el movimiento de la bailarina y era ella quien por lo tanto, creaba el sonido y decidía a dónde se dirigía el sonido de entre cuatro altavoces. Era ella, por lo tanto, quien controlaba el tiempo de la obra. Como curiosidad sobre el título, en los ensayos siempre duraba una hora, y en el estreno no llegamos a media hora… al final la obra se invirtió y controló su tiempo.

-Como compositor, ¿qué línea seguirás en el futuro?

-Siento la necesidad de seguir componiendo para procesos en tiempo real. Actualmente estoy colaborando con el diseño sonoro para un proyecto de Noken (Porcelanosa) junto a Vitamin, una empresa dedicada a las videoproyecciones con instalaciones sonoras interactivas. En la composición más clásica, he recién empezado una obra con Gianluca Tavaroli, Matthew Baker contrabajos del Palau de les Arts de Valencia. Vamos a hacerla a tiempo real con un intérprete electrónico, que según sus movimientos se genere el sonido. De momento, éste es el camino que me inspira.

-Eres Catedrático de Tecnología Musical en el Conservatorio de Valencia.

-Es una especialidad nueva. Nos dedicamos a la investigación, creación y programación del sonido, así como también de la imagen. La carrera de Sonología en España sólo está en Valencia y en la ESMUC (Barcelona) . Tiene aplicaciones muy atractivas, como el video maping, que está desarrollándose en estos momentos y es un campo que evoluciona muy rápidamente. De alguna manera somos pioneros, estoy seguro que el temario que imparto en estos momentos, en cinco años estará obsoleto. La verdad es que me gusta la docencia, porque al mismo tiempo que enseñas, aprendes y hay una retroalimentación.

Miradas

-Como educador que eres, ¿qué explicación das a que haya muy poca gente joven en los conciertos de música clásica, a pesar de que en un territorio como el nuestro haya numerosos músicos en las bandas o en los conservatorios?

-Hace poco fui a ver un concierto en el Palau de la Música de Valencia dirigido por el ruso  Valery Gergiev. En la sala no había nadie de mi edad ni, por supuesto, más joven. Para abordar la cuestión deberíamos tratar varios puntos.

Afortunadamente, en todo el territorio valenciano se están formando muchos músicos. Si nos comparamos con Francia, allí sólo hay dos conservatorios superiores, en París y Lyon. En cambio, sólo en la Comunidad Valenciana ya hay tres: en Valencia, Alicante y Castellón. Por lo tanto, se forman músicos, pero es muy difícil dedicarte profesionalmente porque no hay orquestas y muchos tienen que irse a trabajar fuera.

Creo, por otra parte,  que el asistir a conciertos no forma parte de nuestros hábitos, ni siquiera entre los músicos, en cambio sí que nos juntamos para ir al cine, a cenar… ¿A qué se debe? Seguramente hay un componente educativo, nadie nos enseñó cuando estábamos en la escuela, de la misma manera que no nos han enseñado a ir a un museo, a leer una novela…

Una reflexión más a añadir puede ser que cuando uno va a una discoteca, acude para disfrutar y esta emoción le hace volver. La música clásica debe cumplir esa función también: tiene que emocionar. Afortunadamente, puedo decir que yo he sentido el mismo nivel de emoción estando de fiesta, por ejemplo, en los carnavales de Pego, que en un concierto de música clásica. Uno puede sentir la misma intensidad de emociones aunque en una actividad predomine Dioniosio y en la otra Apolo. Quizás nos falta educación para sentir un concierto como  algo propio, que tiene que ver con nuestras vidas, que nos puede emocionar y conmover.

Por eso creo que plantear un concierto de una forma convencional quizás sea ya algo obsoleto para el público actual, igual nos debemos replantear las formas de llegar al espectador.

-¿Es posible vivir de la música en este país sin dedicarse a la docencia?

-Salvo excepciones, no es posible. Y esto vicia el sistema porque los alumnos que acuden a los conservatorios en muchos casos compaginan su carrera musical con otros estudios.

En España carecemos de una ley de mecenazgo, con lo cual la cultura depende excesivamente de lo público y es escasa la participación privada. Al contrario de lo que ocurre en Europa, aquí no hay empresas que inviertan en cultura pues no sacarán beneficios, ni fiscales, ni emocionales, ni culturales.

Aquí en España, todo va a parar generalmente al fútbol. En otros países, el concierto constituye un evento cultural de socialización donde después del mismo, suele haber un cóctel o un refresco donde los diferentes asistentes al concierto pueden ponerse al día y hablar del concierto u otros quehaceres. Aquí el presupuesto no suele llegar ni para los músicos… no hablemos ya de los gestores culturales o de los autores…

En las condiciones actuales, es casi imposible formar una orquesta si no es pública. Hay que tener en cuenta que un músico es como un deportista de élite, para actuar un sábado, debe ensayar toda la semana, debe dedicarse a ello con continuidad. Estudiamos 15 años para sacarnos una carrera muy sacrificada que no se valora. Un cómputo al que hay que añadirle además, que a la gente le cuesta mucho pagar 10 euros por un concierto.

Noisound Performance, en el Projecte Rafel Festival

-Recomienda a los lectores curiosos compositores digitales  y DJ’s a tener en cuenta. 

-Más que DJ’S, como que el concepto queda ligado a un público nocturno y a un ambiente en concreto, preferiría hablar de investigadores sonoros o programadores visuales diversos. Hoy justo ha llegado a mis oídos el compositor electrónico Alon Mor, considerablemente experimental. Sobre diferentes estilos, propondría a Alva Noto, junto a Ryuichi Sakamoto; o  Francesco Tristano con Carl Craig. Daito Manabe, Ryoji Ikeda, Julien Bayle,… podrían ser algunos otros nombres para completar la lista.

-¿Estás al corriente del panorama musical de la comarca?

-La verdad que no estoy muy al día, ya que cuando vengo a la comarca, vengo para descansar y desconectar. En cuanto a las bandas amateurs, entre los directores muchas veces se comenta que desde Oliva hasta Altea hay como un embudo musical, parece que estamos acomodados. Falta más unión entre los pueblos de la Marina y se necesitaría un circuito comarcal cultural. En mi campo hay carencias, no existen premios de composición ni cursos de dirección, por ejemplo. No hablemos ya de la música electrónica…

-Coméntanos tus proyectos futuros.

-El 9 de agosto se cumple el 75 aniversario del estreno mundial de la Séptima de Shostakovich. Fue estrenada en 1942 en Leningrado durante, curiosamente, el asedio. He viajado mucho para escuchar esta obra y conocer la interpretación de diferentes directores de esta pieza. Quiero formar una orquesta y dirigir esta pieza, es un proyecto complejo, caro, pero ilusionante. Además en octubre dirigiré un coro en Riga y presentaré la obra para dos contrabajos e intérprete electrónico que he comentado anteriormente. Además de este proyecto, están los encuentros con la Banda Federal y seguramente alguna representación más de la “Mare dels Peixos”.

-¿Te podremos ver pronto actuando en La Marina?

-La última semana de abril dirigiré un concierto con el Coro de Xàbia y el Coro de Bilbao con Teresa Albero como solista.

Se puede seguir a Pere Vicalet a través de facebook o  twitter.com/perevicalet.

Contenido patrocinado
La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.