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Publicado: Jueves, 25 Agosto, 2016

Andreu Valor, cantautor: “la música ha significado un trampolín importante para que no decayera la lengua”

Andreu Valor, natural de Cocentaina, es un cantautor que se ha labrado un pequeño hueco en el panorama musical valenciano y ahora, casi después de 10 años del inicio de su carrera en solitario, lanza un nuevo disco, Bandautòrium. Este viernes actúa en el magnífico entorno de Jesús Pobre y sus riuraus para presentar este trabajo innovador que el músico ha grabado junto con la Banda SEM Santa Cecília de l’Olleria. La Marina Plaza habla con él para que nos cuente más detalles sobre su actuación y su nuevo disco, así como otros temas como el estado de la música en valencià o el papel de las bandas de música en el País Valencia.

  • “Mis letras reivindican la vida, reivindican la libertad y reivindican el amor. Yo busco la calma, la simpleza de entender que todos somos exactamente iguales en derechos y en privilegios. Cuando hay colectivos menospreciados, personas que están padeciendo, la verdad es que son una fuente de alimento importante para motivarme a escribir ciertas canciones”.
  • “Yo creo que la música ha significado un trampolín importante para que no decayera la lengua, para defender con naturalidad y no seguir con los tabús constantes”.
  • “Hay propuestas que son magníficas y ya me gustaría que tuvieran la normalidad de poder aparecer en un medio potente y que fuera totalmente en valencià”.
Anderu Valor.

Anderu Valor.

¿Cómo es el trabajo que presentarás en Jesús Pobre el próximo viernes? ¿Qué le espera al público que vaya a verte?

Será un formato intimista, donde sí que es cierto que gracias a la actuación que harán también Borja y Francesc y a la amistad que tenemos en los últimos años pues habrá alguna sorpresa y colaboraciones en algunas de las canciones. Será un recordatorio de los diez años que llevo haciendo canciones, un recordatorio de algunas de las canciones que forman parte del disco anterior. Y ya te digo, aunque sea un formato intimista y más cercano porque era la circunstancia que nos pedían al hacerlo en un lugar pequeño… me sabe mal desvelar el pastel con alguna de las colaboraciones, será dinámica y muy emotiva. También es un lugar precioso donde vamos a tener la posibilidad de tocar y, bueno, todo eso acompañado de las noches de verano siempre hace que el concierto sea especial.

andreu valor2¿Cómo ha sido el proceso de creación de tu último disco Bandautòrium? Es un proyecto un tanto diferente en el que fusionas tus canciones con la Banda SEM Santa Cecília de l’Olleria, que es de una importante magnitud.

A mí siempre me había llamado la atención la posibilidad de hacer un proyecto así. No sé si era el momento adecuado aunque sean ya diez años, pero como me lo propuso la banda pues entre su ilusión y yo que no supe decir que no porque me hacía mucha ilusión intentarlo, fue el detonante para iniciar un proyecto así.

Empezamos a estudiar las propuestas, qué piezas formarían parte… y me ha gustado mucho trabajar en este ámbito porque cuando llevas ya diez años siendo tú quien guía, quien intenta marcar las pautas de trabajo, ya no simplemente de las canciones sino la sonoridad final… Aquí hemos intentado delegar en el director de la banda la edición de las canciones y, bueno, me ha gustado saber cómo trabajan las bandas, su idiosincrasia, cómo intentar emocionar también después en los ensayos a los músicos, que muchos de ellos no tienen el derecho de voto. Quiero decir, para poder hacer un proyecto así tienes que pasar por la junta, por el director… pero los músicos acaban siendo fieles a sus elecciones. Entonces yo lo que sí quería era intentar transmitir la posibilidad de enriquecernos mutuamente en una fusión así.

Las dos presentaciones que hemos hecho han sido fascinantes, tanto de respuesta social como de emociones para nosotros. Realmente, si los próximos conciertos que vamos a hacer en este formato tienen estos matices, la verdad es que será un buen recuerdo de proyecto.

¿Tú has estado vinculado a alguna banda de música?

Yo estudié en la escuela de música pero nunca llegué a formar parte de la banda porque los instrumentos que yo he utilizado son guitarra y piano y después, posteriormente, canto. Sí que es cierto que formaba parte de una escuela de música local, la de Cocentaina, y muchos compañeros que después han tocado conmigo forman parte de bandas. De alguna manera el vínculo ha estado ahí.

¿Qué papel crees que juegan las bandas de música aquí en el País Valencià?

Yo creo que en nuestra tierra son fundamentales y no sé si concebiríamos nuestra tradición musical sin ellas. Creo que es el elemento que nos identifica a los valencianos y a la música en sí. Después sí que es cierto que la música como la que yo hago ha absorbido matices y fusiones con otros estilos, pero no se concibe una tradición o una fiesta cultural valenciana sin la aportación de las bandas.

A mí me ha gustado mucho sumergirme en este mundo también para intentar romper los típicos tópicos, porque parece que si quitas un pasodoble la banda como que no tiene la solvencia suficiente como para poder hacer un proyecto de música diversa. Y anteriormente, con Pep Gimeno ‘Botifarra’, que lo ha llevado al mundo de la banda más tradicional, y ahora nosotros también con esto que es canción de autor pero con matices hasta de pop en algunas canciones…

Yo he quedado muy contento, todo el mérito lo tiene el adaptador, Ramón Garcia i Soler, que es el director que, ya te digo, hemos estado un año trabajando codo con codo y ha estado preguntándome qué sentía en cada canción y qué estilo quería llevar para hacer un trabajo donde las canciones hablaran de mí un poco también, de mi manera de entender las canciones…

Me ha gustado mucho encontrarme con matices muy delicados. Parece que las trompetas, por ejemplo, son instrumentos más violentos porque tienen mucha fuerza y yo dudaba de si seríamos capaces de conseguirlo… pero la verdad es que estoy muy contento. Porque por ejemplo los matices de la cuerda, de los violines, con una banda yo me cuestionaba si tendría la posibilidad de encontrar una similitud. Y en algunas piezas realmente sí que encuentras esa delicadeza con la banda. Realmente me ha encantado.

Apenas ha pasado un mes y poco desde el estreno de tu nuevo disco pero ¿podrías hacer ya algún balance? ¿Cómo ha sido la acogida de la gente?

Puedo hacer el balance de las presentaciones. En las dos vino muchísima gente. Hicimos una el primer día en Cocentaina, que siempre es la tierra de uno, y es cierto que conozco a mucha gente pero también siempre es un reto poder aportar un formato así donde había una entrada para intentar cubrir todos los gastos. Donde no sabes nunca si el hecho de actuar en tu casa es algo que suma o es cierto lo que dicen que nadie es profeta en su tierra… Pero tanto en Cocentaina como en l’Olleria tuvimos prácticamente 1.200 personas, que para nosotros es exagerado porque solemos hacer conciertos mucho más intimistas donde la proximidad es el detonante de cada concierto.

Y entonces eso más la suma del formato, que es muy espectacular. Nosotros el formato más grande que habíamos hecho era con 10 o 11 músicos arriba del escenario pero esta vez con 70 todo era de una magnitud grande. Los conciertos de presentación fueron muy emocionantes, muy emotivos. Todos quedamos muy satisfechos, fruto del trabajo bien hecho y el compromiso de las dos bandas que trabajaron mucho. Por darte alguna estadística, la venta de discos está funcionando muy bien y ahora, por otro lado, hay siete u ocho bandas con las que hemos cerrado ya y vamos a hacer una gira en el 2017, que es cuando haremos el décimo aniversario y las bandas que quieran unirse… Yo me imagino que duplicaremos los conciertos. Por lo menos 15 o 20 conciertos con bandas sí que haremos.

Es un proyecto para mí muy interesante que ha sido un poco el puente entre este décimo aniversario y el próximo disco ya de canciones nuevas, porque está ‘Malgrat la pluja’, que es el disco anterior y salió en el 2013, y entonces ya tengo necesidad de renovar repertorio y de proponer nuevas historias que este tiempo hemos ido trabajando.

Tus letras suelen ir acompañadas de una fuerte carga social y cultural. ¿Qué reivindican?

Reivindican la vida, reivindican la libertad y reivindican el amor. Suena a paradoja el hecho de que cuando a veces haces una crítica social o a ciertos movimientos con los que no estás de acuerdo es como si estuvieras haciendo protestas con ganas de revolución. Todo al contrario. Yo busco la calma, la simpleza de entender que todos somos exactamente iguales en derechos y en privilegios. Entonces cuando hay razones, sobre todo en un aspecto moral y ético, y hay colectivos menospreciados, personas que están padeciendo… pues la verdad es que son una fuente de alimento importante para motivarme a escribir ciertas canciones.

Yo recuerdo que tengo una lista curiosa en la que intento tocar todas las temáticas que me vienen a la cabeza. Desde el plano más sentimental hasta defensa de la lengua, que cada vez la tenemos más presente y cada vez es menor la necesidad de hacerlo. Al final se trata de intentar cuidar a toda la sociedad, de entender que somos todos personas diversas pero que hemos de convivir, y que los matices que identifican que hay un dolor o un abuso se han de intentar romper de alguna manera.

Entonces desde el tema de la inmigración, al racismo, la diferencia de sexo… son compendios muy naturales de personalidad entre la sociedad en los que falta un poco de tolerancia y respeto. Que cantes o alces la voz en algunas cosas al final lo que clamas es el derecho a existir y sobre todo el derecho a ser felices y vivir en paz.

Tres de las canciones de Bandautòrium son poemas musicados de autores de nuestra tierra como Vicent Andrés Estellés, Vicent Valls y Manel Garcia Grau. ¿Cuáles dirías que han sido tus referentes?

Me sabe mal decir un tópico, no soy muy original aquí, porque realmente Estellés ha sido una de las personas que en los últimos años se ha estado hablando mucho de él. Pero también es cierto que musiqué el primero, no obstante, a Manel Garcia Grau, que era de Benicarló y me invitaron a hacerle un homenaje. Su obra me resulta súper potente también, lo que pasa es que la ternura y la naturalidad con la que se expresa Estellés es inigualable, además de que su obra es mucho más extensa. He tenido la oportunidad de absorber todos los matices de una vida compartida, aunque seamos de generaciones diferentes, pero siempre preocupados por las mismas cosas. Entonces me ha inculcado mucho.

Andreu Valor.

Andreu Valor.

Y por último, Vicent Valls es un poeta de Cocentaina al que hasta hace un año no conocía pero ahora estoy también muy zambullido en su obra. Aunque la falta de tiempo hace que no pueda ir tan rápido como me gustaría. Todo esto por las tres referencias que tú me has dicho, pero si pasamos a nombres más filosóficos pues desde Benedetti a Eduardo Galeano, que son más internacionales.

En una entrevista que le hicimos en La Marina Plaza a Pep ‘Botifarra’ declaró que “en los años 90 la música valenciana decayó” pero que “ahora tiene una salud enorme”. ¿Estás de acuerdo? ¿Cuál dirías que es el estado actual de la música en valencià?

Totalmente efervescente y lo máximo reconocida. Yo creo que la música ha significado un trampolín importante para que no decayera la lengua, para defender con naturalidad y no seguir con los tabús constantes del tema de hacer comparativas o no tener derecho a expresarte con naturalidad. Ya te digo, sin tirar la culpa a un bando u otro pero hablando con todo el respeto posible y sin avergonzarte porque al final también tiene su utilidad. Mucha gente busca para qué sirve hablar en valencià y al final pues sirve para vivir, ¿no? Si algo más potente que eso alguien lo puede reconocer pues la verdad es que igual me hace callar.

Hemos conseguido ese plano de naturalidad pienso que gracias a la inmersión de tantos y tantos grupos que al final no se han cuestionado si era útil o no era útil o si era de calidad o no, y han demostrado tanto el abanico diverso de música como el exceso cualitativo de muchos grupos. Y sobre todo teniendo en cuenta que la música valenciana no dota de un plano profesional donde tengas estudios, discográficas potentes, una red… La red de conciertos y tal ha sido basada en colectivos y casals que por pura diversión han trabajado para hacerlo una realidad, pero no porque sea un sector profesional existente.

Te alegra que la música sirva para alguna cosa más, que veas que la gente joven que para unos ámbitos utilizan más el castellano pero para la música en valencià son totalmente tolerantes… todo eso hace que podamos llegar a convivir y que al final podamos llegar a aportar matices de convivencia más pausada y tranquila.

Y en los 90 pasaba eso, que después de la Transición la música en valencià era minoritaria. Siempre había tenido un contexto sociopolítico y entonces cuando ya no fue útil porque ya no se necesitaba, porque parecía que la democracia ya estaba instaurada, pues comenzó a desaparecer. También es cierto que porque no había mucho apoyo por parte del gobierno ni del público. Ahora es diferente porque en cualquier festival o en cualquier pueblo aparecen grupos con esta iniciativa. Y esa inercia hace también que la gente tenga interés, sobre todo porque ahora está avalada por proyectos interesantes.

Y todo eso sin el apoyo de la radiotelevisión pública valenciana…

andreu valor4Yo espero que las cosas cambien y que si no de la misma manera que antes, que espero que no sea de esa forma, pues pueda volver a renacer. Y confío también en todas estas propuestas, pero lo que pasa es que tenemos que ser exigentes a la hora de la programación y después también darle el altavoz que se merece a la música en valencià. Pero siendo conscientes de que ha de haber un baremo cualitativo y que al final esas cosas hagan que la gente se acostumbre a ser usuaria y, a la larga, poder fomentar este tipo de propuestas musicales.

Ya te digo, mucha gente se queda sorprendida de ver lo bien que suenan porque no están acostumbrados a ver música en valencià porque no le llaga aún. Y entonces, claro, si no eres aficionado a cotillear de alguna manera las redes sociales o sueles ir a ver música en directo pues te es desconocido este mundo. Y créeme, hay propuestas que son magníficas y ya me gustaría que tuvieran la normalidad de poder aparecer en un medio potente y que fuera totalmente en valencià.

Este año has estado ya varias veces en la Marina Alta. ¿Tienes alguna vinculación con la comarca?

Pues cada día más bonitas personas. Porque al final continúa siendo algo que me hechiza el hecho de que si hay alguna cosa que la música me regala es nueva gente, gente con la que tienes la afinidad de entender la vida y que se han molestado en darte la oportunidad de ir a ver un concierto y ver qué es lo que les propones. Y además como a mí me gusta ser cercano pues hay personas que después te cautivan y ganan esa confianza que con el tiempo, cuando vuelves a ir, genera un vínculo.

Pienso que intentar cantarle a la vida sin tener como finalidad las personas no tendría mucho sentido. Y después esa coherencia no supone ningún esfuerzo si realmente eres una persona que te gusta relacionarte con la gente… es algo inolvidable. Al final es simplemente eso: ir sembrando, ir aproximándote a nuevas localidades, que de un lado a otro vaya pasándose un mensaje tuyo, alguna canción… Genera una red que nos permite a nosotros vivir del privilegio de esta profesión pero sobre todo de descubrir gente y entornos que son una verdadera pasada.

Finalmente, ya para acabar… ¿Querrías mandar algún mensaje?

Invitar a la gente es algo que siempre tenemos un poco en mente, porque al final la gente es la que le da sentido a nuestro trabajo y la verdad es que gracias a oportunidades como las que nos dais vosotros pues nos acercamos a gente interesada o que no conoces aún en este camino. Entonces pues sería fantástico que vinieran a pasar una noche formidable en un entorno maravilloso como es el que nos propone siempre Jesús Pobre, ese entorno de los riuraus.

Cantaremos canciones nuevas que igual no han escuchado nunca pero también recordaremos la esencia de un referente nuestro como es Lluís Llach, que para muchas personas seguramente les traslade a épocas anteriores, con un significado y un sentido parecido. Estoy convencido que entre la cena, la música, los amigos y el paraje será una noche diferente y especial. Y bueno, invitados quedan todos.

Cartel del concierto del viernes 26 de agosto en Jesús Pobre

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La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.