LA MARINA PLAZA

Mezquida Denia plagas mosquitos ingeniería
VOLEM EL TREN
Publicado: Martes, 9 Agosto, 2016

El hallazgo histórico que anticipó hace siete siglos las fiestas de Moros y Cristianos de Dénia

  • Un graffiti inscrito en la muralla norte del Castillo hacia 1380 reproducía una torre con pendones que evoca la actual Torre del Consell decorada con las banderas que anuncian las actuales fiestas de agosto
  • Artículo de Josep Antoni Gisbert: Dénia. Moros y Cristianos. ¿Espejo de la historia?
destcada dins

En el montaje se puede apreciar a la izquierda el graffiti del siglo XIV; y a la derecha una imagen de estos días de la Torre del Consell. Foto: Josep A. Gisbert.

Se trata de sólo de una feliz coincidencia. Pero es apasionante. El actual perfil de la Torre del Consell que se puede contemplar estos días con los pendones ondeando al viento para anunciar las fiestas de Moros y Cristianos no es una imagen nueva. Mucho antes, hace incontables generaciones, en Dénia pudo verse una silueta muy similar: un graffiti que hacia 1380 un autor anónimo dejó impreso para la eternidad en la muralla norte del Castillo. En la obra, además de un paisaje marítimo con muchas naves en movimiento, se podía apreciar también una torre muy similar a la del Consell coronada precisamente con dos mástiles con pendones que aluden a la Corona de Aragón, a la que pertenecía la villa cristiana de Dénia.

La estructura arquitectónica que entre barcos dejó grabada nuestro desconocido dibujante aludiría a una torre de señales que a buen seguro tenía como misión el control del tráfico portuario en aquella Dénia medieval. Siete siglos más tarde, en la Dénia contemporánea, la Torre del Consell que ha llegado hasta nuestros días posee aunque sea durante unos pocos días los mismos atributos gracias al acuerdo al que en su día llegaron la Associació de Moros i Cristians de la ciudad con la delegación de Cultura del ayuntamiento para ambientar desde un lugar tan emblemático estas fiestas de agosto.

En el artículo que sigue a estas líneas, el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, explica con mucho más detalle ambas circunstancias históricas a la vez que traza una evolución a lo largo del tiempo de la Torre del Consell, uno de los principales patrimonios arquitectónicos del municipio.

Dénia. Moros y cristianos. ¿ Espejo de la historia?

Josep A. Gisbert Santonja, arqueólogo.

0. pendón siglo XIV

La Torre del Consell, erigida en los albores del siglo XVI, con fábrica de sillares de buena talla, de piedra tosca de textura arenosa y cromatismo rojizo procedente de la Cova Tallada y transportada por mar, es el emblema de la Vila medieval de Dénia.

La Vila de Dénia, fundada por Jaume II en 1304 dentro del actual recinto exterior del Castell de origen andalusí, y truncada por las balas y granadas del Borbón (c. 1708), contó con dos importantes etapas de intervenciones de mejora de su recinto amurallado.

Tras una etapa fundacional controvertida por  la escasez de colonos y de incentivos que generasen su confianza para su asentamiento entre las ruinas de Madînat Daniya, contaría con un intenso refuerzo de sus murallas en tiempos del primer Conde de Dénia, Alfons d’Aragó i Foix, en el último tercio del siglo XIV, después de las cruentas guerras de la Unión y de los Dos Pedros, que dejarían unos años a Dénia en manos de los de Castilla y sus murallas seriamente dañadas si no destruidas durante el asedio.

Un siglo después, en las primeras décadas del siglo XVI, el impulso de los Sandoval, ahora Marqueses de Dénia,  titulares de la señoría, y, especialmente, de Bernardo de Sandoval, tercer marqués de Dénia (muerto en 1536), auspiciaría importantes obras de defensa, así como la construcción o ampliación de edificios religiosos y civiles, que jalonarían las villas “viles” del marquesado.

0. pendon verticalLa Torre del Consell de Castell de Dénia estuvo enteramente construida en piedra tallada, alberga un tesoro de signos lapidarios y contó con una sólida bóveda de crucería que no soporto los avatares del tiempo. Una estilosa ventana gotizante en su fachada,  con doble arquillo lobulado y columna central, con ménsulas arrosetadas y capitel de piedra de Girona, dialogan con aspilleras y troneras que delatan nuevos tiempos; los de la incorporación al lenguaje de defensa de nuevos elementos para el uso de una artillería  que se había integrado progresivamente en el arte de la guerra desde el reinado de los Reyes Católicos.

Esta torre, en el momento de la adquisición del Castell y su traspaso a propiedad municipal, era una ruina histórica en el mejor y peor de los sentidos.

Desmochada, con los  nervios de la bóveda de crucería perdidos y remate inexistente, acogería la primera rehabilitación significativa de la fortaleza, según proyecto de José Cortés Miralles, arquitecto, quien unos años antes urbanizaría con éxito la  Glorieta, antigua Plaça del Mercat, y otra funesta rehabilitación en el castillo que, aquí y ahora, prefiero dejar en el olvido.

Esta torre, desde sus orígenes, fue concebida para usos militares y civiles; punto de control y de vigilancia del  lienzo que cerraba por oriente el perímetro del antiguo arrabal y, en el siglo XVII, de la ciudad, que discurría por la calle Diana. Seria, a su vez, sede del Consell de la Vila, lugar de cita del gobierno municipal y sede de decisiones, hasta la construcción, en el siglo XVII, de La Sala o Casa Consistorial, actual sede del Ayuntamiento.

Desde la pérdida de su función como edificio significativo de la  vila medieval, se integraría en el sistema defensivo de la ronda meridional del recinto exterior del Castell y sufriría como ninguna el rigor de las guerras de Sucesión y del francés; los incontables impactos de balas de piezas de artillería, arcabuces y fusilería en sus muros dan fe de ello.

Restaurada, en los setenta acogería la primera exposición permanente de los fondos del museo arqueológico, entonces al cuidado de José Carrasco Ferrer. Posteriormente, fue centro neurálgico del Proyecto Escola Taller Castell de Dénia (1986-1991) y ahora acoge una exposición que relata la Expulsión de los Moriscos desde el puerto de Dénia.

0 libro

L’Associació de Moros i Cristians de Dénia solicitó a la Delegación de Cultura del M. I. Ayuntamiento de Dénia autorización para la instalación de dos mástiles en la cubierta de la torre para la ubicación temporal de las enseñas o banderas de los festivos contendientes.

Esta solicitud espontanea, sin nexo alguno o justificación histórica aparente, fue bien acogida y de nuestro agrado. Había una razón iconográfica y, porque no, histórica, que entonces silenciamos y ahora desvelamos.

Volvamos al inició de éste relato que quiere ser panegírico a una torre y a una propuesta.

En la segunda mitad del siglo XIV, en tiempos del Conde de Dénia Alfons d’Aragó, las murallas septentrionales de la Vila, anteriormente muros del albacar de la alcazaba andalusí, obra de tapial y construidas hacia el 1200 bajo el signo de los almohades, contaron con una remodelación y obras de mejora, que incluían un enlucido de calidad de las tapias más bajas del lienzo.

0. pendon siglo XXIEn el momento de realizar estas obras, con el enlucido tierno, un anónimo personaje de la Dénia medieval, en torno a 1380, grabaría con un sutil cincel un maravilloso conjunto de graffiti en donde descubrimos una mar repleta de naves en movimiento: galeras, una coca, barcas catalanas y laudes. Un paisaje marino que incluye una torre aislada, alta, coronada por dos mástiles con pendones o banderas, con líneas que nos indican, sin lugar a duda, las barras de Aragón.

La torre se representa con detalle de forjados de varias plantas, con escaleras interiores de circulación y acceso. Doble línea de almenas triangulares. Esta torre, integrada en una paisaje marino, hay que relacionarla con una de las torres de señales que, a su vez, era de control de entradas y salidas del puerto dianense.

Seiscientos años después, la Torre del Consell, a iniciativa de l’Associació de Moros y Cristians, enarbola la torre más emblemática de la fortaleza de Dénia, con señales,  pendones o banderas de fiesta.

Sirva esta iniciativa para el recuerdo de otras gestas,  fastos y efemérides históricas en las cuales Denia tuvo durante siglos un papel esencial o, al menos, dignísima presencia, lejos de  miserables lealtades, “L”, tan pródigas en nuestra geografía. Y que los mástiles puedan acoger con mesura e inteligencia señales cívicas de nuestra identidad e historia.

Sant Gaetà, 2016.

Mostrando 1 Comentario
Danos tu opinión
Contenido patrocinado

Pin It on Pinterest

La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.