LA MARINA PLAZA

Bodegas Xaló vinos vins 2017
Periodismo, pase lo que pase
Publicado: Domingo, 12 Junio, 2016

Calp amenaza la gran renovación del PP valenciano

  • César Sánchez, promesa de futuro de los populares, ve peligrar su carrera política por las gestiones políticas en favor de su suegra, que han acaparado portadas nacionales en pleno inicio de la campaña electoral para desesperación de Isabel Bonig y hasta del propio Rajoy
Isabel-Mariano-Rajoy-Alicante-Sanchez_EDIIMA20151204_0251_19

Isabel Bonig, Mariano Rajoy y César Sánchez durante la visita que el presidente del Gobierno en funciones rindió a Calp.

Pocas veces una organización había concentrado tantas esperanzas en alguien como ha hecho el PP de la Comunitat Valenciana en el actual presidente de la Diputación de Alicante y alcalde de Calp, César Sánchez. Desde el inicio de su carrera política, Sánchez se había convertido en el gran estandarte de la renovación de un partido hecho trizas en las comarcas alicantinas, donde ha perdido el poder en algunas de las más capitales más importantes y sigue acosado por múltiples casos de históricos corrupción, desde Brugal hasta Gürtel, desde José Joaquín Ripoll a Alejandro de Pedro.

Con este panorama, Sánchez era aire nuevo. Entre otras cosas, porque tuvo que buscarse las lentejas desde muy abajo, en las cloacas del propio PP calpino, que limpió de gentes asiduas a los tribunales por casos de corrupción, como el exalcalde Javier Morató o el exedil de Turismo y exdiputado provincial Juan Roselló, sobre los que pesan la amenaza de años de cárcel. Sánchez cumplió su primer papel de renovación en el PP de Calp con éxito. Al menos en apariencia.

Y la vida empezó a sonreírle. Reconquistó la alcaldía para la enseña de la gaviota en 2011. Y en una coyuntura muy difícil para su partido la conservó, aunque sin mayoría absoluta, en 2015. En julio de aquel mismo año alcanzó su mayor momento de gloria cuando el PP le identificó como su valor más firme en Alicante al permitirle presidir nada más y nada menos que la diputación. El mundo era hermoso para Sánchez.

Hasta hace apenas unos pocos meses, en que las cosas se han torcido.Y su fulgurante carrera política recién despegada parece haberse quedado atrancada y en cierto riesgo de extinción.

Todo debido a dos casos que fomentan la sospecha de que Sánchez benefició a empresas de una familiar tan directa como su suegra, Francisca Ivars Ribes. Primero resulta que expropió terrenos de Ivars para construir una controvertida rotonda en la que la diputación, su diputación, va a invertir 2,1 millones de euros, una cantidad fabulosa.

Ya este asunto de por sí tuvo un gran impacto en la prensa nacional, pues no en balde hablamos del presidente de la cuarta provincia más habitada del país. Pero es que poco después la junta de gobierno de Calp adjudicó un concurso de publicidad institucional del ayuntamiento a una empresa de su suegra, Grupo Alfa 5. Fue la única mercantil que se presentó al concurso. Con anterioridad, esa misma empresa había estado firmando contratos con el gobierno de Sánchez, algunos, con el informe negativo del interventor.

En este caso, la noticia copó la matinal informativa de al menos una de las televisiones nacionales del país. Tal eco nacional acaece justo cuando el PP de Mariano Rajoy está a punto de jugarse la vida en una de las elecciones generales más duras e importantes de su historia. Rajoy comprueba así que desde la Comunitat Valenciana el goteo de malas noticias parece no tener fin.

Captura de pantalla 2016-06-07 a las 12.22.57

Captura de imagen del programa de Cuatro que abordó la adjudicación del Ayuntamiento de Calp a una empresa de la suegra del alcalde.

Y eso constituye también una pésima señal para la nueva dirección del PPCV encabezada por Isabel Bonig, que trata de marcar distancias con el terrible pasado heredado de los gabinetes de Zaplana, Camps y Fabra, y con los nuevos escándalos aparecidos en los últimos tiempos, como Ciegsa, Taula o las comilonas de Gerardo Camps. En esta tesitura, lo último que le faltaba a Bonig es que uno de sus grandes valores de presunta ética limpia como Sánchez se haya visto en un caso tan berlangiano como el de favorecer a una suegra.

Ahora mismo, nadie puede decir si Sánchez llegará a sentarse o no ante un tribunal. Pero el alcalde calpino ha incurrido en asuntos de pésima estética a los que les falta un centímetro para sobrepasar la famosa línea roja contra la corrupción.

La anécdota de Ana Sala y un pasado no resuelto

Por si fuera poco, una de las concejalas del gobierno de Sánchez en Calp, la también popular Ana Sala, sí que se encuentra ya imputada por el caso del recinto ferial. Sala, por cierto, pidió retrasar su comparecencia ante el juez para no perjudicar las expectativas ante las urnas de Rajoy. Después de lo de la suegra de Sánchez, lo de la petición de Sala es casi anecdótico.

Es más, en Calp, Sánchez sólo ha roto en apariencia con el pasado del tenebroso PP local (el de Morató y Roselló, veinte años de escándalo permanente) De verdad, no lo ha hecho del todo. O no ha podido. La razón, que para conservar el ayuntamiento en 2015 y evitar que se lo arrebatara la izquierda, tuvo que pactar con APPC, el partido que fundó Javier Morató, cuando éste se vio expulsado del PP. La consecuencia judicial de eso es importante: en todos los casos de corrupción que aún se ventilan ante los tribunales, y en los que están imputados dos de los últimos cuatro alcaldes, cinco exregidores y varios funcionarios, el ayuntamiento de Calp no se ha personado como acusación particular contra esos políticos implicados. Y por lo tanto no ha defendido los intereses de sus vecinos y de sus bolsillos.

Esta semana, el PSOE publicó al respecto una relación clarificadora: para empezar, el ayuntamiento de Calp no se ha personado en el caso Aguas de Calpe por el que Roselló y su cuñado, Francisco Artacho habrían urdido una trama con otros empresarios para apropiarse de más de un millón de euros; tampoco lo ha hecho en el presunto delito de prevaricación contra Morató y la también exedil popular Linda Townsend y por el que esta última alquiló una vivienda de su propiedad al consistorio mediante testaferros , lo que ha impedido al consistorio calpino reclamar las cantidades de más que se pagaron a la regidora de origen británico.

Más curioso es el caso de la trama de la basura, la pieza separada del caso Brugal. Aquí, el gobierno de Sánchez sí está personado, pero únicamente para pedir la condena de Artacho y de los empresarios de la familia Fenoll, no contra los exaltos cargos del PP calpino, que en este caso son Morató, Roselló y el también exedil Fernando Penella.

Mostrando 1 Comentario
Danos tu opinión
  1. Fernando dice:

    Al final…..lo de siempre. Empiezan a crecer las torres de cemento…..y el dinero fluye llenando bolsillos y saqueando paisaje…y futuro de Calpe.

Deja tu comentario

Contenido patrocinado
La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.