LA MARINA PLAZA

Feslalí Alcalalí en Flor
Periodismo, pase lo que pase
Publicado: jueves, 9 abril, 2015

Isabel Bolufer: «En el 83 pedíamos el voto con megáfonos, poníamos canciones y estrenábamos democracia. Todo ha cambiado»

En 1983 se convirtió en la primera mujer elegida concejal en el Ayuntamiento de Xàbia. Treinta y dos años después, que se dice pronto, Isabel Bolufer regresa a la vida pública más activa como número dos de la lista que encabeza para los próximos comicios el candidato del PSOE y alcalde José Chulvi. En un bar del casco antiguo, tras los muros de la fortaleza de Sant Bertomeu, Bolufer repasa cómo han cambiado la política, la vida y Xàbia en estas tres décadas de democracia.

«Antes se trabajaba más por ideales y ahora por resolver las necesidades cotidianas de la gente, su día a día. No es peor, sino diferente»

«El talante dialogante de Chulvi ha eliminado la crispación de anteriores legislaturas»

«Yo sigo donde he estado treinta años: en el PSOE. Son otros los que han cambiado. ¿Enrique Bas? Fue un buen alcalde, pero luego me defraudó»

Isabel Bolufer (1)–¿ Por qué regresa a la política de primera línea alguien que ya estuvo en el 83?

–En un principio era algo que nunca me había planteado, que ni se me habría ocurrido. La primera vez que Chulvi me lo propuso le dije que ni pensarlo, que si estaba loco…(risas). Después, lo comenté con mi hermana Empar (Empar Bolufer, actual concejala de Cultura) y me dijo, piénsatelo, tienes tiempo, ilusión, ganas, ninguna carga familiar y puedes aportar una gran dosis de experiencia. Y empecé a planteármelo mucho más en serio. Volví a hablar con Chulvi, vi que éste es un gran proyecto y me sumé a él.

–¿Cómo ha cambiado la política en estos treinta años?

–En estos 32 años, madre mía, 32 años ya, las cosas han cambiado muchísimo. Ahora están las redes sociales, existe una gran capacidad de comunicación que lo facilita todo, la situación actual no tiene nada que ver con la del 83. Entonces nos subíamos en un coche con el megáfono en la mano a proclamar consignas o a pedir el voto y poníamos canciones comprometidas (tararea). Fue un momento de mucha ilusión y tuvimos la suerte de contar con un buen alcalde, Enrique Bas.

–Y, ¿desde el punto de vista de los contenidos políticos, de la ideología, cuáles han sido las principales transformaciones?

–Entonces comenzaba una época nueva, estrenábamos una democracia… En realidad, lo estrenábamos todo: era la primera vez que podíamos ejercer el derecho al voto, los primeros mítines y discursos… Y eso nos generaba una ilusión muy grande, éramos muy felices y disfrutábamos trabajando en política. Ahora es diferente, aunque no digo que sea peor, ni mucho menos. Ahora, los políticos tienen que dedicarse a atender las necesidades más cotidianas de la gente, lo que precisa el pueblo día a día. Digamos que hace treinta años la política se nutría más de ideales y ahora es más práctica. Y desde ese punto de vista, en la actualidad se cuenta con ventajas: el ayuntamiento está más preparado, funciona mejor.

–Su generación soñó con una sociedad nueva. ¿Le ha defraudado la evolución que después ha seguido la democracia hasta la situación actual?

–No. A mí la política no me ha defraudado. Lo que me da rabia es que la juventud no valore lo que tiene y no se implique más en disfrutar de la vida pública y de participar en algo que costó tanto esfuerzo conseguir. Quizás nosotros lo valoramos más porque hubo una época de nuestra vida en que no lo tuvimos. Ahora son los jóvenes los que deben asumir la participación porque mi generación ya va hacia el final pero el futuro es de ellos y han de implicarse. Después, claro, ha habido acontecimientos deleznables como la corrupción que han puesto obstáculos en esa implicación.

–Tampoco la Xàbia actual es la del 83…

–No, por supuesto. Ha crecido, ha cambiado mucho. Fíjese que fue en mi época como concejala en la que se construyó la avenida del Amanecer. Xàbia ha registrado un gran crecimiento, pero es verdad que a lo largo de las legislaturas se ha sabido respetar la identidad del municipio: el poble, el puerto, l’Arenal, continúan teniendo el mismo sabor de hace 32 años. Seguimos siendo un pueblo, no hemos querido hacernos grandes. Y eso es bueno.

–¿Cómo se siente alguien siendo la primera mujer en entrar en un ayuntamiento?

–(risas) Me trataron muy bien, me llevaban en bandeja y estaban encantados conmigo. Como en aquella época todavía no era algo habitual, todos intentaban facilitarme las cosas y colaborar. Fue una época preciosa de mi vida. Yo era concejala de Cultura y fue entonces cuando montamos la primera feria de artesanía a partir de una idea de Ana Watt y con la colaboración de Paco Reus. Era mucho más pequeña que la de ahora, pero en aquel momento tuvo un gran impacto.

–Desde aquellos años ochenta hasta ahora, Xàbia ha vivido legislaturas muy convulsas, con muchos enfrentamientos, pactos que se deshacían y mociones de censura traumáticas. Sin embargo, en este último mandato parece haber tranquilizado mucho la vida pública. 

–Yo creo que se debe al talante de José Chulvi, que es una persona muy dialogante, muy de puertas abiertas y muy conciliador. Su actitud ha logrado rebajar la crispación que había antes y lograr la colaboración de todos los ediles, los del gobierno y los de la oposición. Todos han sabido estar a la altura. Se ha gobernado y se ha puesto fin a los momentos tan convulsos de antes , y en estos cuatro años no ha habido ninguna gran polémica ni enfrentamiento. Chulvi es una persona muy transparente y sincera con los pies en la tierra al que le importa lo cotidiano. Y junto a sus compañeros ha realizado una gran gestión.DSC_1491

«Hay que evitar que se hagan barbaridades urbanísticas para que Xàbia siga siendo un lugar amable»

«¿Óscar Antón? Me asustan los grandes proyectos, prefiero las cosas pequeñas, el ayudar día a día a la gente»

–¿Qué espera aportar Isabel Bolufer a la legislatura que comenzará tras el 24 de mayo?

–Mi experiencia de aquella época y también mi trayectoria profesional como abogado. Soy una persona de edad que puede aportar su veteranía, su tiempo y sus ideas, que no han variado en estos 32 años porque yo siempre he estado en el PSOE, algo que otros no pueden decir. Yo estoy en el mismo sitio de siempre.

–Otros cambiaron. Antes ha nombrado a Enrique Bas. ¿Le sorprendió su posterior trayectoria política tras dejar la Alcaldía en grupos independientes que llegaron a pactar con un alcalde del PP como Juan Moragues?

–Me sorprendió y me defraudó. No me lo esperaba en absoluto.

–¿Cuáles son las cuestiones que le preocupan más del futuro de Xàbia?

–Hay que seguir trabajando por el crecimiento sostenible para que no se cometa ninguna barbaridad urbanística y que éste siga siendo un pueblo acogedor y amable, donde vecinos y turistas se sientan a gusto. Y por supuesto perseverar en la batalla por mejorar las políticas de empleo, para evitar las situaciones de emergencia social y el éxodo de jóvenes.

–¿Qué opinión le merecen dos de los principales rivales políticos del PSOE en estas elecciones como Óscar Antón (XD-CpJ) y Teresa Ern (PP)?

–No los conozco demasiado. Óscar Antón ha formado una gran coalición y de él lo único que puedo decir es que me asustan un poco los grandes proyectos, yo me estimo más las cosas pequeñas, el día a día que ayude a las personas. De Teresa no le puedo hablar, pero lo cierto es que el PP ha pasado durante esta legislatura momentos tremendamente convulsos.

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