LA MARINA PLAZA

Benissa Viu l'Estiu 2017 cine excursions gastronomia mercats
Periodismo, pase lo que pase

Personajes de la Rectoria – Sagra: Fernando García Sendra de Pego, Párroco de Sagra y Beato

Carlos Cardona Doménech, Sagra. Autor de un blog sobre la Rectoria.

 

PERSONAJES DE LA RECTORIA – SAGRA (IV):

Fernando García Sendra
Párroco de Sagra – Beato
(Pego, 1905 – Gandia, 1936)

De los sacerdotes que administraron la parroquia de Sagra, podemos mencionar al párroco Fernando García Sendra por su ejemplar apostolado al frente de la parroquia de Sagra, persecución y detención por el Frente Popular de la Republica y posterior ejecución.

Beato Fernando García Sendra

Beato Fernando García Sendra

Fernando García Sendra nace en Pego el 3 marzo de 1905. Hijo de Salvador García Miralles y de Encarnación Sendra Guitard, ambos naturales y vecinos de Pego. Fernando fue bautizado el mismo día de su nacimiento en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Pego por el párroco D. José Vives.

Desde su más tierna infancia con tan solo siete u ocho años, Fernando fue monaguillo en el Convento de los Franciscanos de Pego, donde comenzó a realizar sus estudios básicos con los mismos Franciscanos, quienes vista su predisposición y sus buenas cualidades morales, le llevaron a Benisa para instruirle y prepararlo para realizar el Postulantado en su orden. A los tres años de estancia en el seminario de Benisa enfermó, por lo que tuvo que regresar a su casa para recuperarse.

Una vez restablecido de su dolencia, ingresó en el Colegio de Vocaciones Eclesiásticas de San José de Valencia “Seminario de Valencia” para completar sus estudios. Recibiendo el sacerdocio al terminar los estudios sacerdotales en 1931.

Su primer apostolado como sacerdote lo ejerce en Bolulla, población del interior de la comarca de la Marina Baja, ejerciendo en la misma durante tres años las primicias de su apostolado, en esta población destacó en la enseñanza del catecismo a los niños. Posteriormente, en julio de 1934 lo destinaron como párroco a la población de Sagra de la Marina Alta, así como también encargado de la Iglesia de Tormos, pueblos donde realizó una extraordinaria labor apostólica.

En el pueblo de Sagra todavía se le recuerda y venera con notable afecto, pues Fernando García sin distinción de clases acogió a todos como padre y pastor espiritual, trabajando incansablemente con la juventud y los niños. Personas longevas que fueron testigos de su labor apostólica en Sagra, lo describen como un sacerdote de mucha oración, coherente, ordenado, caritativo, trabajador incansable dedicado sus feligreses, y abnegado en beneficio de todas las personas, pero en especial con los niños. Y en lo personal, Fernando era agradable, sencillo, prudente, servicial, bondadoso, paciente, de carácter humilde y desapegado de los bienes terrenales. Su apostolado en Sagra discurrió como un sacerdote coherente, dedicado activamente en cumplir con esmerada pulcritud sus deberes sacerdotales. Durante el desempeño de su ministerio en Sagra, restauró la Iglesia y la casa abadía. Casa abadía que años después de su gobierno, siendo Miguel Rocher Pellicer párroco de Sagra, se vendió a un vecino.

Al proclamarse la II República, la Iglesia española acató la República no sólo con respeto, sino también con espíritu de colaboración por el bien de España, sin embargo esta República llegó cargada de un fuerte anticlericalismo sin que el Gobierno de la nación hiciera nada para impedirlo, como se plasmaría en la célebre frase de Manuel Azaña: “España ha dejado de ser católica”, frase que confirmaría la incompatibilidad del catolicismo con el republicanismo.

Pero después del triunfo del Frente Popular y en particular tras el alzamiento militar del 18 de julio de 1936, se creó un vacío de poder que fue aprovechado por algunos miembros de organizaciones sindicales y algunos dirigentes políticos, para expulsar de las instituciones municipales a aquellos dirigentes de los partidos no afines con su ideología, creándose una serie de comités revolucionarios o gestoras municipales, que a partir de ese momento comenzaron a dirigir los Ayuntamientos asumiendo las competencias del poder Legislativo y del Ejecutivo. Y a consecuencia de lo descrito, comenzaron a producirse numerosas irregularidades como atentados, saqueos e incendios de iglesias, imágenes, derribo de cruces, expulsiones de párrocos, prohibición de realizar entierros religiosos y procesiones, etc. Pero lo más grave y nefasto fue la represión y ejecución de numerosos religiosos y laicos por sus convicciones y prácticas religiosas tras juicios sumarísimos, desencadenándose en la zona republicana de España una de las mayores persecuciones religiosas conocidas en la historia desde los tiempos del Imperio Romano.

El 16 de agosto de 1936, siendo párroco Fernando García Sendra, llegaron a Sagra unos camiones cargados de personas exaltadas que saquearon, destruyeron y quemaron varias imágenes y diversos objetos de culto religioso de la Iglesia de San Sebastián Mártir. Entre las imágenes que se quemaron están la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, la de los Santos Abdó i Senen, la de la Virgen de los Dolores, de esta imagen de la Virgen de los Dolores que quemaron, se conservan las  manos y el vestido.

Al igual que lo acontecido con religiosos de otros pueblos, en Sagra, Fernando García por su condición de sacerdote y párroco, sufrió seguimiento por las milicias ciudadanas creadas por y para la defensa de la República. No obstante, y aunque Fernando era consciente de lo que estaba ocurriendo en otros lugares, Fernando, en su parroquia de Sagra siguió ejerciendo su apostolado normalmente como siempre conformado en la voluntad de Dios. Pero al transcurrir los días y visto el  incremento de los incidentes violentos que se realizaban en muchos pueblos, y sospechando que le debían estar persiguiendo, relatan personas longevas de Sagra, que las autoridades y numerosos vecinos del pueblo, le aconsejaron que debería irse durante un tiempo con su familia a Pego donde seguramente estaría a mejor recaudo, pero él contestaba: “Mientras son perseguidos mis hermanos en la fe, ¿he de esconderme y salvarme yo? Pero finalmente comprendiendo lo que le exponían, aceptó los consejos y se refugió en Pego.

Ya en Pego y en casa de sus padres, pasaba los días leyendo la Biblia y las vidas de santos y mártires. Y a lo que su madre le rogara que no leyera tanto aquellas cosas tan difíciles y heroicas, Fernando le contestaba: Esto es lo hermoso, ser mártir y aún dos veces como San Sebastián, cuya vida le fascinaba leer. También, acto confirmado por su hermano, un pariente suyo le dijo: “Fernando, si quieres salvar la vida, renuncia a tu condición de sacerdote y vístete con el traje de miliciano”. Pero él le contestó: “Bastante me costó quitarme la sotana. Nunca vestiré el traje de miliciano que supone renunciar al sacerdocio”.

Aquilino Barrachina Ortiz

Aquilino Barrachina Ortiz

Durante la estancia de Fernando en Pego, era Alcalde y Presidente del Consejo Municipal de Pego Aquilino Barrachina Ortiz; Secretario de la Casa del Pueblo, regidor del partido socialista José Alarcón y Gobernador Civil de Alicante D. Francisco Valdés Casas, y el 4 de septiembre, sobre las 8 de la noche, estando Fernando en casa, vino una señora a avisarnos para que Fernando se escondiera porque milicianos acababan de detener a D. José María García Más, capellán de la Iglesia del Stmo. Ecce-Homo, pero él dijo “¿Detenido D. José? ¡Ah! pues allí voy yo también”. Al momento llegaron los milicianos y preguntaron: “¿Aquí está el cura de Sagra?” Como se les dijo que no estaba en casa pretendiendo ocultarlo, salió él mismo de la habitación y exclamó: “Sí que estoy, y no digan mentiras, porque por pequeñas que éstas sean siempre salen”. Luego dirigiéndose a los milicianos les dijo: “¿Por qué me detenéis, por ser sacerdote, pues muy gustoso, ya que por otra cosa no podéis?”

Al ser detenido lo encarcelaron en la cárcel de Pego con otros religiosos, un lego franciscano y otros seglares. Y Carlos Nadal Cardona que fue compañero de prisión de Fernando atestigua: “Viví con Fernando en los últimos días de su vida, y durante aquellos días lo hallé animoso, tranquilo, sereno, amable y con todos servicial”.

De la prisión de Pego, posteriormente los cargaron en un camión y los trasladaron a la población de Gandia donde de nuevo se les encarceló, donde fueron sometidos durante varios días a un duro y cruel suplicio por motivos religiosos. La vida en prisión estuvo caracterizada por malos tratos y vejaciones morales que Fernando supo llevar con entereza cristiana. Un compañero de prisión atestiguó: “Estallado el movimiento me encerraron y me encontré en la cárcel con otros presos. Estuvimos cerca de quince días juntos unos trece, y por cierto todos en una celda estrechísima”.

Beato José García Más

Beato José García Más

Toda la documentación relacionada con la detención, martirio y ejecución de Fernando Garcia Sendra, se encuentra custodiada en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, y en ella lo describen como apolítico en su filiación, pero no obstante y a pesar de ello, Fernando García finalmente fue juzgado por un Tribunal Popular formado por miembros del mismo Frente Popular, y con 31 años ejecutado en la madrugada del día 18 del mismo mes de septiembre en la Pedrera de Gandía junto a su compañero: José García Más, capellán del Stmo. Ecce-Homo y vecino de Pego; Vicente Sastre Ivars, Beneficiado de la Catedral de Valencia; Vicente Pérez García, Ecónomo de Altea; fray Sebastián Ferrer, lego franciscano y otros. Ejecutado Fernando Garcia, lo enterraron en el Cementerio de Gandía en una fosa común con los demás ajusticiados, cubriendo los restos con cal viva.

El 25 de junio de 1997, según declaraciones realizadas por su hermano Ángel García Sendra, por su sobrina Pura Sendra Guitart y por Pascual Giner Ferri que fue testigo y chofer del autobús en el que lo traslado al lugar de la ejecución, describen que Fernando, durante los días anteriores a su detención que pasó en casa de sus padres, conservó siempre un semblante de ánimo, sereno y feliz, y como en varias ocasiones se le indicara: “Mira, si dices que eres sacerdote te matarán, siempre contestaba: “Yo nunca negaré mi condición de sacerdote, y qué dicha si pudiera morir mártir por Cristo”.

Acabada la guerra civil y en presencia de su hermano Ángel García Sendra, los restos de Fernando fueron exhumados del cementerio de Gandia y trasladados al cementerio de Pego. Sobre esta exhumación de Fernando, atestiguó su hermano Ángel: “Yo mismo estuve presente y le reconocí en seguida“. Esta confirmación también fue ratificada por la declaración de otros testigos, amigos y compañeros de prisión como: Carlos Nadal Cardona, Fernando Ortolá Salvá, Pedro Pascual Sendra, Laura Ortolá Casabó y Rafael Sendra Mengual. Sobre el traslado de los restos de Fernando, el Presbítero Luis Alemany Alemany párroco que fue de Sagra, desde los años 1979 al 2006, en su declaración escrita efectuada el 24 de junio de 1997, atesta que los restos mortales del Siervo de Dios descansan con los de otros sacerdotes y seglares en el Panteón situado en el centro del Cementerio de Pego. Y en dicho Panteón reza la siguiente inscripción: En memoria de las víctimas de la guerra civil de 1936.

Posteriormente, los restos mortales de Fernando García Sendra que al acabar la guerra civil fueron enterrados en el Cementerio municipal de Pego, en octubre del año 2000 de nuevo fueron exhumados para realizar la oportuna comprobación de las señales de martirio, así como la pertinente extracción de reliquias por un tribunal diocesano nombrado al efecto. Subsiguientemente, el 8 de octubre, en pleno proceso de beatificación, sus restos mortales de nuevo recibieron sepultura tras una solemne misa ofrecida en la iglesia de de Nuestra Señora de la Asunción de Pego, este solemne acto fue presidido por el Vicario Episcopal D. Juan José Llorens. En esta celebración, también estuvieron presentes numerosos feligreses de la localidad de Sagra en la que ejerció su sacerdocio.

Fernando García Sendra fue beatificado el 11 de marzo de 2001 en Roma por el Papa Juan Pablo II. Sus reliquias se veneran en el templo parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Pego y en la iglesia de San Sebastián Mártir de Sagra. La reliquia del que fuera cura párroco de Sagra, Fernando García Sendra, que quedó depositada en el año 2003 en la Capilla de la Comunión de la iglesia de San Sebastián Mártir de Sagra al ser restaurada con motivo de su beatificación.(1)

Más información sobre José Almiñana Rubio en:
http://cardonan6.blogspot.com.es/2015/04/fernando-garcia-sendra-de-pego-parroco.html

(1) Fuentes Consultadas::

-Archivos Archidiócesis de Valencia

-Archivos Parroquiales de Sagra.

-Gonzalez Rodríguez, Mª E., Los primeros 479 santos y beatos mártires del siglo XX en España, Madrid 2008, pp.345-346.

Personajes de la Rectoria – Sagra -Ver toda la serie-

-I Joaquín Ballester Lloret, Mecenas y Cofundador de Fontilles y Alcalde de Gandia. Capítulo I

-II Joaquín Ballester Lloret, Mecenas y Cofundador de Fontilles y Alcalde de Gandia. Capítulo II

-III José Albiñana Rubio. Fotógrafo de cámara de la Reina Isabel II y pionero en el uso del daguerrotipo en España

restaurante Els Paellers paellas a leña



Etiquetas: , , , , , ,
Contenido patrocinado
La Marina Plaza. Noticias. Diario de la Marina Alta.